“Las emociones cumplen una función de informarnos acerca de una situación, y si bien el sentir una emoción está más allá de nuestro control, sí podemos controlar cómo reaccionamos ante ella. Si no sabemos manejar nuestras emociones, su intensidad nos desbordará y nuestras reacciones pueden repercutir negativamente, en este caso, en el desempeño, enfoque y concentración de un...”
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“Presas de sus emociones” (colaboración con Rella Rosenshain, publicada en Mosaico Dominical, La Prensa, 6 de julio, 2014).
“Tras el placer de la razón” (colaboración con Karla Jimenez Comrie, publicada en Vivir+, La Prensa, 24 de mayo, 2014).
"El desorden, o “la delicia de la imaginación”, como solía llamarlo el poeta francés Paul Claudel, es una condición relacionada con permisos, más que con la creatividad. Así lo define el psicólogo clínico Ezequiel Meilij, quien opina que una persona organizada no es necesariamente un individuo con menos creatividad. Sin embargo, desde un punto de vista contextual, Meilij explica que los espacios de..."
“Orden a partir del caos” (colaboración con Karla Jimenez Comrie, publicada en Vivir+, La Prensa, 24 de mayo, 2014).
"Entre la permisividad y la inventiva, el desorden figura como una condición humana capaz de reflejar el estado emocional de un individuo. Aunque por un lado, la sociedad aún mira con desdén a los que llevan en alto la bandera de la desorganización, algunos expertos evalúan si es posible encontrar alguna pizca de armonía en los entornos caóticos. En la oficina, por ejemplo, tres especialistas de la..."
“Signos aliados a la empatía" (colaboración con Rella Rosenshain, publicada en Vivir+, La Prensa, 11 de abril, 2014).
“Los emoticonos le dan ese toque ´visual´ que a la comunicación escrita a veces le falta. ¿Cuántas veces, cuando alguien nos envía una carita feliz o triste, hacemos una imagen mental de aquella persona y la imaginamos reflejando aquella emoción que vemos en el emoticono? ¡Los emoticonos parecen activar nuestra empatía! Muchos terapeutas usamos los emoticonos en terapia..."
"Lucha entre su hijo y su celular” (colaboración con Irlanda Sotillo, publicada en Vivir+, La Prensa, 31 de marzo, 2014).
"Parece que hay padres a los que les da miedo estar presentes con sus hijos y sentarse a hablar con ellos, prefieren esconderse detrás del teléfono inteligente o darles a los pequeños una tableta para que se entretengan mientras llega la comida. Los niños que crecen observando esta conducta por parte de sus padres se convertirán en adultos con pocas habilidades sociales y poca tolerancia a la..."
"Una venta más personalizada" (colaboración con Karla Jiménez Comrie publicada en Vivir+, La Prensa, 18 de marzo, 2014).
"...estas fotografías permiten ver aspectos de la vida de otras personas o de famosos, que antes era imposible conocer sin contar con una cercanía evidente con ellas. La forma en que exponemos nuestras vidas ha cambiado, al contar con un número elevado de seguidores podríamos sentir que formamos parte de algo o que estamos menos solos, aunque el caso sea contrario."
Ego digital, una moda en red.
Ego digital: La falsa personalidad que los individuos se esfuerzan en proyectar ante las redes sociales. (Danitza Haughton, consultora en plataformas sociales)
¡Hola! Les comparto el artículo: "Ego digital, una moda en red", por Irlanda Sotillo y publicado hoy en Vivir+ de La Prensa, en el que tuve la oportunidad de colaborar. Espero les guste.
El ego digital tiene su desarrollo con mayor frecuencia en las redes sociales, porque allí se produce mayor interacción. “Igualmente, se puede dar tanto en un blog como en una página web”, afirma Danitza Haughton, consultora de redes sociales en IA Concepts Latinoamérica.
Esta forma de ser no se limita a una edad específica. Puede darse en adolescentes o adultos y, además, esto es contagioso.
Este comportamiento, caracterizado por la altanería a la hora de emitir mensajes, se arraiga con “la práctica diaria y va creciendo a medida que las personas van adquiriendo fans, experiencia y conocimientos”, indica Haughton.
REALIDAD ALTERADA.
Una de las preocupaciones entre los conocedores de la materia es el grado en que los individuos alteran su propia realidad.
“Las redes sociales permiten mostrar lo que tú quieras, que no necesariamente es la realidad”, explica Amparo Plaza Roca, experta en comunicación digital.
María Teresa Moiyán, antropóloga y consultora de comunicación, compara a las personas con ego digital con avatares o productos de ficción. “En el mundo digital se construyen muchas realidades, muchas veces alejadas de lo que seguramente te transmite la persona cuando la ves frente a ti”.
Pero el ego digital no es infalible, también tiene su talón de Aquiles y, generalmente, pasa la factura al verse reflejado en la cantidad de personas que abandonan o declinan la cuenta del exlíder por decepción o enfado.
En otras palabras, adoptar el comportamiento es asegurarse el fracaso como ´gurú´ en la red social que se emplea.
Lo se planteaba como el objetivo de satisfacción -la acumulación de seguidores- registra un efecto contrario.
Esto puede tener una afectación emocional si se tiene en cuenta que recientemente la revista Phychology Today reportó que, según el psicólogo Guy Winch, el rechazo en Facebook es igual de doloroso que el equivalente al de la vida real.
Esto basado en que un rechazo ´virtual´ activa las mismas áreas del cerebro de cuando experimentamos un dolor físico.
Para el psicólogo clínico Ezequiel Meilij, las personas caen en el error de pensar que una conexión a través de las redes sociales significa tener una conexión verdadera con la persona detrás de la cuenta. Esto crea la “ilusión de tener cientos, miles de amigos en redes sociales y se sienten menos solos”, dice.
CANTIDAD FRENTE A CALIDAD.
Plaza Roca es del pensamiento en que a pesar de que Panamá tiene una madurez de cinco años ante las redes sociales, esta aparición del ego digital se da porque estamos en un proceso de transición en la comunicación virtual y aún se desconoce su correcto manejo.
Un error que detecta en esta corriente es querer obtener cada vez mayor cantidad de seguidores. Y se pregunta: ¿es mejor cantidad o calidad? “En Twitter -pone de ejemplo- no es lo mismo contar con mil seguidores de suscriptores escasos, que tener 400 seguidores poseedores de mil adherentes en sus respectivas cuentas”.
Para ella, la idea de incrementar número no necesariamente se traduce en tener mayor penetración en la red. “Creen que lideran por tener el número más alto, pero se engañan”, dice Plaza Roca. Además, “están engañando a los demás con el objetivo de ir alimentando ese ego”, anota la antropóloga.
DESVENTAJAS.
Exponer mensajes y ser percibidos por los usuarios de la red social con actitudes de prepotencia, no siempre supone la fidelidad de las audiencias, lo que redunda en la pérdida de seguidores.
Haughton advierte que tener esta actitud ególatra no conviene en personas que manejan las redes sociales de empresas de comunicación o representan a compañías.
Mostrar esta actitud puede poner en riesgo la credibilidad de la entidad debido a que un comentario mal elaborado puede caer en malinterpretación y llevar al descrédito masivo.
Como una norma general, la especialista resume que “hay que cuidar lo que se expresa, lo que se lee y lo que se responde a quien está del otro lado de la pantalla”.
¡NO SE CONTAGIE!
El ego digital suele ser visto como una corriente “contagiosa”. Haughton describe la actitud correcta: sea transparente y escriba de forma directa, evite imitar a los demás para alcanzar fama o ganar más adeptos, sea la persona real tanto en el entorno cotidiano como en el digital, aprenda a entender los mensajes que le llegan a su medio y maneje ampliamente la información para responder de forma eficaz y oportuna.
Este artículo fue publicado originalmente en Vivir+ de La Prensa, el sábado 25 de enero, 2014. Enlace original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/ego-digital-moda-red/265307
"¿Alcohol durante el embarazo?" (por: María Elizabeth Morales, publicado en La Estrella, 25 de junio, 2013).
A principios del 2013 publiqué un artículo llamado: Proyecto de Ley No.411: ¿”Legislan para favorecer nacimientos de niños sanos”? acerca del Proyecto de Ley No.411, cuyo objetivo principal es: “Prevenir el síndrome de alcoholismo fetal, que conlleva a medidas tales como la prohibición de la venta de licor a mujeres embarazadas.”
Me pareció un artículo muy interesante y me sorprendió gratamente descubrir por accidente que partes del mismo fueron mencionadas por la periodista de La Estrella, María Elizabeth Morales, para su artículo “¿Alcohol durante el embarazo?” Las cosas que aprendes cuando te Googleas de vez en cuando…
A continuación les comparto una transcripción del articulo original de María Elizabeth Morales: "¿Alcohol durante el embarazo?" (los pasajes resaltados corresponden a los párrafos donde me menciona):
Mónica sufrió un shock emocional cuando recibió la noticia de que tenía 11 semanas de embarazo. Desde hacía unos meses atrás, esta joven de 23 años de edad llevaba una vida de fiestas y rumba en la que el protagonista de sus noches era el licor. Mónica ahora se encuentra en una encrucijada ya que no sabe qué daño le ha podido ocasionar al feto al consumir alcohol.
La relación entre la ingesta constante de esta bebida durante el embarazo y los posibles problemas de salud del bebé que aún no ha nacido ha sido el eje de numerosas investigaciones a lo largo de la historia.
Si hay algo en lo que los médicos insisten cuando atienden a sus pacientes embarazadas es en que no deben libar alcohol; en este tema un nuevo estudio del BMJ Group (Asociación Médica Británica), publicado en CNN en Español, buscó identificar si el consumo moderado afecta el desarrollo neuronal del feto.
En la investigación participaron 6 mil 915 niños, quienes fueron evaluados en diversas pruebas de equilibro. El 70% de las madres de estos pequeños no bebió alcohol durante el embarazo, mientras que un 25% se tomó entre una a tres copas por semana y un 5% consumió siete copas o más por semana.
Los investigadores no encontraron evidencias de que el consumo de alcohol durante el embarazo fuera prejudicial para el equilibrio. Incluso el mayor consumo tuvo cierta correlación con mejores resultados en algunas de las pruebas, como la de mantener el equilibrio sin moverse.
En la publicación se aclara que con este resultado no significa que esté bien ingerir alcohol durante el embarazo, puesto que no se ha determinado una medida exacta del alcohol que podría consumir una embarazada.
LEY PANAMEÑA.
Lo cierto es que los promotores de la salud no ven con buenos ojos esta práctica, por lo que en Panamá, el pleno de la Asamblea Nacional, aprobó hace poco la ley 411 que promueve la prevención del Síndrome de Alcoholismo Fetal (su sigla en inglés es FAS).
La ley, que inicialmente fue un proyecto presentado en agosto de 2011 por el diputado suplente Diego Lombana, prohibe a los locales y negocios vender bebidas alcohólicas a las embarazadas, una restricción similar a la aplicada a los menores de edad. También obliga a ubicar en un lugar visible avisos que adviertan a las mujeres sobre los efectos nocivos de ingerir alcohol durante el embarazo.
DETRACTORES DE LA LEY.
Una vez se aprobó esta ley surgieron algunas reacciones de quienes no están muy contentos con la medida. Tal es el caso de lo publicado en el blog Psicología Panamá, donde su autor expone su desagrado con la acción ya que siente que a quien se señala es a la madre y no se toma en cuenta a los demás actores alrededor de un embarazo. ‘¿Nadie ponderó el hecho de que están estigmatizando a la mujer embarazada con este Proyecto de Ley? ¿Ahora si una mujer está embarazada y va al supermercado a hacer su super y quiere comprar una botella de vino (que ella ni siquiera va a consumir) tiene que preocuparse de que las personas a su alrededor la etiqueten de ‘madre irresponsable’?’, publicó Ezequiel Meilij en la red social.
Así como Meilij, en el momento que se aprobó el estatuto hubo quienes mostraron su desagrado ya que ven la medida como una forma de sesgar el derecho a elegir.
¿QUÉ RECOMIENDA LOS GINECÓLOGOS?
Según el ginecólogo-obstetra Gustavo Carrizo, las mujeres embarazadas no deben ingerir ninguna forma de alcohol. Las féminas que piensan embarazarse —plantea el médico— tienen que estar conscientes de los efectos serios y negativos del alcohol en el desarrollo del feto, y dichos efectos se pue den prevenir en un 100% al no ingerir alcohol durante este periodo. En esa misma línea la ginecóloga Gemarilis González, asegura que consumirlo durante el embarazo es la causa principal de defectos congénitos. ‘El alcohol puede afectar al bebé en todo el período del embarazo, in cluso en las primeras semanas aún antes de que la mujer sepa que está embarazada’, asegura González.
Cuando una gestante bebe alcohol esta sustancia viaja a través de la sangre hasta la placenta. Eso significa que cuando una madre embarazada consume alcohol, el bebé en su vientre también lo hace. ‘El alcohol se descompone mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto, lo que ocasionará que el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanezca elevado por más tiempo que en la madre’, asegura González.
Una de las consecuencias más temidas del consumo de alcohol durante el embarazo es el Síndrome de Alcoholismo Fetal (su sigla en inglés es FAS). Este síndrome se refiere a un grupo de defectos congénitos físicos, mentales y neurocomportamentales irreversibles incluyendo retardo mental, deficiencias en el crecimiento, trastornos de atención, daño al sistema nervioso y al corazón y otros problemas médicos de por vida.
PROGRAMAS.
Si estás embarazada o estás tratando de quedar embarazada y no puedes dejar de tomar alcohol, busca ayuda.
El Ministerio de Salud diseña programas de apoyo dirigidos a familias con el fin de prevenir el consumo del alcohol.
Igualmente, la Asociación Panameña para la Planificación Familiar (APLAFA), brinda programas en temas de planificación familiar, enfatizando la eliminación del consumo de alcohol, tabaco y drogas, ya que éstas disminuyen la fertilidad y aumenta el riesgo de muerte del feto.
Articulo original: http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2013/06/25/alcohol-durante-el-embarazo.asp
Me pareció un artículo muy interesante y me sorprendió gratamente descubrir por accidente que partes del mismo fueron mencionadas por la periodista de La Estrella, María Elizabeth Morales, para su artículo “¿Alcohol durante el embarazo?” Las cosas que aprendes cuando te Googleas de vez en cuando…
A continuación les comparto una transcripción del articulo original de María Elizabeth Morales: "¿Alcohol durante el embarazo?" (los pasajes resaltados corresponden a los párrafos donde me menciona):
Mónica sufrió un shock emocional cuando recibió la noticia de que tenía 11 semanas de embarazo. Desde hacía unos meses atrás, esta joven de 23 años de edad llevaba una vida de fiestas y rumba en la que el protagonista de sus noches era el licor. Mónica ahora se encuentra en una encrucijada ya que no sabe qué daño le ha podido ocasionar al feto al consumir alcohol.
La relación entre la ingesta constante de esta bebida durante el embarazo y los posibles problemas de salud del bebé que aún no ha nacido ha sido el eje de numerosas investigaciones a lo largo de la historia.
Si hay algo en lo que los médicos insisten cuando atienden a sus pacientes embarazadas es en que no deben libar alcohol; en este tema un nuevo estudio del BMJ Group (Asociación Médica Británica), publicado en CNN en Español, buscó identificar si el consumo moderado afecta el desarrollo neuronal del feto.
En la investigación participaron 6 mil 915 niños, quienes fueron evaluados en diversas pruebas de equilibro. El 70% de las madres de estos pequeños no bebió alcohol durante el embarazo, mientras que un 25% se tomó entre una a tres copas por semana y un 5% consumió siete copas o más por semana.
Los investigadores no encontraron evidencias de que el consumo de alcohol durante el embarazo fuera prejudicial para el equilibrio. Incluso el mayor consumo tuvo cierta correlación con mejores resultados en algunas de las pruebas, como la de mantener el equilibrio sin moverse.
En la publicación se aclara que con este resultado no significa que esté bien ingerir alcohol durante el embarazo, puesto que no se ha determinado una medida exacta del alcohol que podría consumir una embarazada.
LEY PANAMEÑA.
Lo cierto es que los promotores de la salud no ven con buenos ojos esta práctica, por lo que en Panamá, el pleno de la Asamblea Nacional, aprobó hace poco la ley 411 que promueve la prevención del Síndrome de Alcoholismo Fetal (su sigla en inglés es FAS).
La ley, que inicialmente fue un proyecto presentado en agosto de 2011 por el diputado suplente Diego Lombana, prohibe a los locales y negocios vender bebidas alcohólicas a las embarazadas, una restricción similar a la aplicada a los menores de edad. También obliga a ubicar en un lugar visible avisos que adviertan a las mujeres sobre los efectos nocivos de ingerir alcohol durante el embarazo.
DETRACTORES DE LA LEY.
Una vez se aprobó esta ley surgieron algunas reacciones de quienes no están muy contentos con la medida. Tal es el caso de lo publicado en el blog Psicología Panamá, donde su autor expone su desagrado con la acción ya que siente que a quien se señala es a la madre y no se toma en cuenta a los demás actores alrededor de un embarazo. ‘¿Nadie ponderó el hecho de que están estigmatizando a la mujer embarazada con este Proyecto de Ley? ¿Ahora si una mujer está embarazada y va al supermercado a hacer su super y quiere comprar una botella de vino (que ella ni siquiera va a consumir) tiene que preocuparse de que las personas a su alrededor la etiqueten de ‘madre irresponsable’?’, publicó Ezequiel Meilij en la red social.
Así como Meilij, en el momento que se aprobó el estatuto hubo quienes mostraron su desagrado ya que ven la medida como una forma de sesgar el derecho a elegir.
¿QUÉ RECOMIENDA LOS GINECÓLOGOS?
Según el ginecólogo-obstetra Gustavo Carrizo, las mujeres embarazadas no deben ingerir ninguna forma de alcohol. Las féminas que piensan embarazarse —plantea el médico— tienen que estar conscientes de los efectos serios y negativos del alcohol en el desarrollo del feto, y dichos efectos se pue den prevenir en un 100% al no ingerir alcohol durante este periodo. En esa misma línea la ginecóloga Gemarilis González, asegura que consumirlo durante el embarazo es la causa principal de defectos congénitos. ‘El alcohol puede afectar al bebé en todo el período del embarazo, in cluso en las primeras semanas aún antes de que la mujer sepa que está embarazada’, asegura González.
Cuando una gestante bebe alcohol esta sustancia viaja a través de la sangre hasta la placenta. Eso significa que cuando una madre embarazada consume alcohol, el bebé en su vientre también lo hace. ‘El alcohol se descompone mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto, lo que ocasionará que el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanezca elevado por más tiempo que en la madre’, asegura González.
Una de las consecuencias más temidas del consumo de alcohol durante el embarazo es el Síndrome de Alcoholismo Fetal (su sigla en inglés es FAS). Este síndrome se refiere a un grupo de defectos congénitos físicos, mentales y neurocomportamentales irreversibles incluyendo retardo mental, deficiencias en el crecimiento, trastornos de atención, daño al sistema nervioso y al corazón y otros problemas médicos de por vida.
PROGRAMAS.
Si estás embarazada o estás tratando de quedar embarazada y no puedes dejar de tomar alcohol, busca ayuda.
El Ministerio de Salud diseña programas de apoyo dirigidos a familias con el fin de prevenir el consumo del alcohol.
Igualmente, la Asociación Panameña para la Planificación Familiar (APLAFA), brinda programas en temas de planificación familiar, enfatizando la eliminación del consumo de alcohol, tabaco y drogas, ya que éstas disminuyen la fertilidad y aumenta el riesgo de muerte del feto.
Articulo original: http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2013/06/25/alcohol-durante-el-embarazo.asp
"Al borde de arrebatarse la vida" (Colaboración con Rella Rosenshain publicada en Vivir+ de La Prensa, martes 10 de septiembre, 2013).
Hoy se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. La periodista Rella Rosenshain me solicitó colaborase con ella para una serie de notas que publicaron el día de hoy en Vivir+ de La Prensa. Siempre es un placer y un honor colaborar con ella y me encantó su manejo de un tema tan delicado como lo es el suicidio.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original de Rella Rosenshain: "Al borde de arrebatarse la vida" (los pasajes resaltados corresponden a mis colaboraciones):
El suicidio es un problema de salud pública de peso, pero en gran medida prevenible.
Sin embargo, causa casi la mitad de todas las muertes violentas en el mundo y acarrea costos económicos de miles de millones de dólares, indica la Organización Mundial de la Salud.
La psicóloga Rodsella Aragundi, de la Fundación Relaciones Sanas, explica que el suicidio es comúnmente asociado con la depresión, pero no todos los suicidios cuentan con un trastorno depresivo.
“A veces puede enmascararse con conductas riesgosas como consumo de drogas y alcohol. Un historial de trauma emocional, como el abuso sexual o físico, violencia doméstica, pérdida de un ser querido y problemas económicos, pueden conllevar a una persona a contemplar el suicidio y, en última instancia, llevarla a cometer el acto”, indica.
Según la psicóloga, no hay un perfil definido de la persona que desea suicidarse, pero sí existen señales a las cuales se debe estar alerta en caso de sospecha, que son el deseo de querer morir, hablar de la muerte o de no querer seguir viviendo, entre otras.
El suicidio es el acto de terminar con la propia vida, resume Aragundi.
El psicólogo Emmett Villavicencio, del Instituto de Salud Mental, señala que las conductas suicidas se pueden clasificar en el suicidio consumado (cualquier conducta autodestructiva que acaba con la vida del individuo que la comete), el intento suicida (cualquier conducta autodestructiva orientada a terminar con la vida del individuo, pero en la que el resultado final no termina en la muerte) y la ideación suicida (pensamiento sobre incurrir en una conducta suicida con o sin un plan específico para morir).
Móviles.
El suicidio es un fenómeno complejo en el que intervienen factores físicos, psicológicos y sociales, aclara Villavicencio. “La interacción de estos tres factores determina aspectos de la personalidad”, agrega.
Las tasas son más altas entre varones que mujeres, aunque las damas presentan más intentos de suicidio, menciona.
Entre los grupos vulnerables están aquellos con enfermedades terminales, con enfermedades mentales (depresión, esquizofrenia, bipolaridad), la tercera edad, homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexual, menciona el psicólogo.
“Existen factores que aumentan el riesgo, como lo son aislamiento social, dificultades psicológicas y emocionales, problemas de salud, una vida con estresores, problemas maritales, ambientes familiares inestables, vivir en el área rural, tener problemas de adicción a las drogas y al alcohol, haber sufrido abuso, tener acceso fácil a armas, haber sufrido de pérdidas interpersonales no procesadas, haber perdido el empleo y ser afectado por un evento traumático”, indica Villavicencio.
Cada individuo es diferente, y lo que para uno puede ser fácil de manejar para otro es difícil de hacerlo, lo que lo lleva a enfrentarse a situaciones que no puede lidiar fácilmente sobrecargándolo emocionalmente, explica Aragundi.
El psicólogo Ezequiel Meilij recalca que la presencia de trastornos mentales (en especial aquellos que afectan el estado de ánimo) son un factor de riesgo, pero no un requisito para que alguien esté en riesgo suicida. “Atravesar una situación traumática repentina, sin historia previa de trastorno mental, y sin las herramientas necesarias para afrontar la situación puede llevar a una persona a la decisión de quitarse la vida”.
Empero, advierte, los individuos con trastornos del estado de ánimo son muchos más susceptibles al suicidio que otros en la población general.
Recomendaciones.
El suicidio es, a la fecha, un tema tabú que se maneja en silencio, comenta la psicóloga Aragundi, quien añade que este mal se puede superar hablando sobre ello.
“En la medida en que todos podamos hablar sobre el tema, se incrementan las posibilidades de prevenirlo. Existe el mito de que si habla, se incita al suicidio. Esta creencia es totalmente falsa, muchas personas que contemplan la idea no se atreven a hablarlo por la vergüenza de tener este tipo de pensamientos negativos”.
Agrega que se debe estar alerta a las señales que puedan indicar una ideación suicida, y hay que contar con soporte emocional para buscar tratamiento.
El psicólogo Meilij añade que la propia familia influye en la forma de pensar y actuar de la persona, así como en la manera en que se manejan las emociones y se forma la personalidad. En este sentido, “la psicoterapia brinda la oportunidad de cambiar nuestras historias familiares, de vida y las propias para bien”, dice.
Según Aragundi, la regulación de las emociones es importante cuando se debe lidiar con el estrés. “Debemos tratar de buscar un balance entre lo que sentimos, hacemos y pensamos. Afrontar los problemas, en vez de alejarnos de ellos, y decir lo que se piensa, en vez de quedarse callado, son maneras asertivas de manejar el día a día”.
Este artículo publicó junto con "El abismo del suicidio" para el cual también colaboré con Rella Rosenshain. Espero hayan sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/al-borde-arrebatarse-vida/204660
A continuación les comparto una transcripción del articulo original de Rella Rosenshain: "Al borde de arrebatarse la vida" (los pasajes resaltados corresponden a mis colaboraciones):
El suicidio es un problema de salud pública de peso, pero en gran medida prevenible.
Sin embargo, causa casi la mitad de todas las muertes violentas en el mundo y acarrea costos económicos de miles de millones de dólares, indica la Organización Mundial de la Salud.
La psicóloga Rodsella Aragundi, de la Fundación Relaciones Sanas, explica que el suicidio es comúnmente asociado con la depresión, pero no todos los suicidios cuentan con un trastorno depresivo.
“A veces puede enmascararse con conductas riesgosas como consumo de drogas y alcohol. Un historial de trauma emocional, como el abuso sexual o físico, violencia doméstica, pérdida de un ser querido y problemas económicos, pueden conllevar a una persona a contemplar el suicidio y, en última instancia, llevarla a cometer el acto”, indica.
Según la psicóloga, no hay un perfil definido de la persona que desea suicidarse, pero sí existen señales a las cuales se debe estar alerta en caso de sospecha, que son el deseo de querer morir, hablar de la muerte o de no querer seguir viviendo, entre otras.
El suicidio es el acto de terminar con la propia vida, resume Aragundi.
El psicólogo Emmett Villavicencio, del Instituto de Salud Mental, señala que las conductas suicidas se pueden clasificar en el suicidio consumado (cualquier conducta autodestructiva que acaba con la vida del individuo que la comete), el intento suicida (cualquier conducta autodestructiva orientada a terminar con la vida del individuo, pero en la que el resultado final no termina en la muerte) y la ideación suicida (pensamiento sobre incurrir en una conducta suicida con o sin un plan específico para morir).
Móviles.
El suicidio es un fenómeno complejo en el que intervienen factores físicos, psicológicos y sociales, aclara Villavicencio. “La interacción de estos tres factores determina aspectos de la personalidad”, agrega.
Las tasas son más altas entre varones que mujeres, aunque las damas presentan más intentos de suicidio, menciona.
Entre los grupos vulnerables están aquellos con enfermedades terminales, con enfermedades mentales (depresión, esquizofrenia, bipolaridad), la tercera edad, homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexual, menciona el psicólogo.
“Existen factores que aumentan el riesgo, como lo son aislamiento social, dificultades psicológicas y emocionales, problemas de salud, una vida con estresores, problemas maritales, ambientes familiares inestables, vivir en el área rural, tener problemas de adicción a las drogas y al alcohol, haber sufrido abuso, tener acceso fácil a armas, haber sufrido de pérdidas interpersonales no procesadas, haber perdido el empleo y ser afectado por un evento traumático”, indica Villavicencio.
Cada individuo es diferente, y lo que para uno puede ser fácil de manejar para otro es difícil de hacerlo, lo que lo lleva a enfrentarse a situaciones que no puede lidiar fácilmente sobrecargándolo emocionalmente, explica Aragundi.
El psicólogo Ezequiel Meilij recalca que la presencia de trastornos mentales (en especial aquellos que afectan el estado de ánimo) son un factor de riesgo, pero no un requisito para que alguien esté en riesgo suicida. “Atravesar una situación traumática repentina, sin historia previa de trastorno mental, y sin las herramientas necesarias para afrontar la situación puede llevar a una persona a la decisión de quitarse la vida”.
Empero, advierte, los individuos con trastornos del estado de ánimo son muchos más susceptibles al suicidio que otros en la población general.
Recomendaciones.
El suicidio es, a la fecha, un tema tabú que se maneja en silencio, comenta la psicóloga Aragundi, quien añade que este mal se puede superar hablando sobre ello.
“En la medida en que todos podamos hablar sobre el tema, se incrementan las posibilidades de prevenirlo. Existe el mito de que si habla, se incita al suicidio. Esta creencia es totalmente falsa, muchas personas que contemplan la idea no se atreven a hablarlo por la vergüenza de tener este tipo de pensamientos negativos”.
Agrega que se debe estar alerta a las señales que puedan indicar una ideación suicida, y hay que contar con soporte emocional para buscar tratamiento.
El psicólogo Meilij añade que la propia familia influye en la forma de pensar y actuar de la persona, así como en la manera en que se manejan las emociones y se forma la personalidad. En este sentido, “la psicoterapia brinda la oportunidad de cambiar nuestras historias familiares, de vida y las propias para bien”, dice.
Según Aragundi, la regulación de las emociones es importante cuando se debe lidiar con el estrés. “Debemos tratar de buscar un balance entre lo que sentimos, hacemos y pensamos. Afrontar los problemas, en vez de alejarnos de ellos, y decir lo que se piensa, en vez de quedarse callado, son maneras asertivas de manejar el día a día”.
Este artículo publicó junto con "El abismo del suicidio" para el cual también colaboré con Rella Rosenshain. Espero hayan sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
Izzy.
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/al-borde-arrebatarse-vida/204660
"El abismo del suicidio" (Colaboración con Rella Rosenshain publicada en Vivir+ de La Prensa, martes 10 de septiembre, 2013).
Hoy se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. La periodista Rella Rosenshain me solicitó colaborase con ella para una serie de notas que publicaron el día de hoy en Vivir+ de La Prensa. Siempre es un placer y un honor colaborar con ella y me encantó su manejo de un tema tan delicado como lo es el suicidio.
Este artículo publicó junto con "Al borde de arrebatarse la vida" para el cual también colaboré con Rella Rosenshain. Espero hayan sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "El abismo del suicidio" (los pasajes resaltados corresponden a mis colaboraciones):
En Panamá, un promedio de una mujer por cada cinco hombres se quita la vida. ***
Así lo afirma el psicólogo Ezequiel Meilij, haciendo alusión a datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que sugieren que la tasa nacional estimada de suicidio es de 9.2% por cada 100 mil habitantes para los hombres y de 1.8%, por cada 100 mil habitantes para las mujeres.
Hasta 2011, el país tenía una tasa de suicidio del 5.9% por 100 mil habitantes al año, según datos de la OPS.
Así lo afirma el psicólogo Ezequiel Meilij, haciendo alusión a datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que sugieren que la tasa nacional estimada de suicidio es de 9.2% por cada 100 mil habitantes para los hombres y de 1.8%, por cada 100 mil habitantes para las mujeres.
Hasta 2011, el país tenía una tasa de suicidio del 5.9% por 100 mil habitantes al año, según datos de la OPS.
En el mundo, el suicidio es una especie de abismo en el que caen unas 3 mil víctimas cada día. Hoy 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, con miras a que menos personas busquen arrebatarse sus vidas.
Cada año ocurren en promedio 900 mil suicidios mundialmente, de acuerdo con estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta agosto de 2012.
Suicidarse está entre las tres primeras causas de fallecimientos en el mundo, en una población con edades entre los 15 y 44 años.
La OMS estima que para el año 2020 las víctimas por suicidio podrían ascender a 1.5 millón.
La psiquiatra Juana Herrera, del Instituto de Salud Mental, explica que Latinoamérica ha observado tasas de suicidios inferiores al promedio mundial y que quizás esto se deba a los “subregistros de los datos y el retraso en la llegada de los mismos a los organismos internacionales”.
Los países latinoamericanos con tasas mayores son, según la OPS, Uruguay (15.9), Cuba (12.2) y Chile (11.6). Los países con tasas menores en la región son: Perú (2.6), República Dominicana (3.1) y Venezuela (3.4).
Cada año ocurren en promedio 900 mil suicidios mundialmente, de acuerdo con estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta agosto de 2012.
Suicidarse está entre las tres primeras causas de fallecimientos en el mundo, en una población con edades entre los 15 y 44 años.
La OMS estima que para el año 2020 las víctimas por suicidio podrían ascender a 1.5 millón.
La psiquiatra Juana Herrera, del Instituto de Salud Mental, explica que Latinoamérica ha observado tasas de suicidios inferiores al promedio mundial y que quizás esto se deba a los “subregistros de los datos y el retraso en la llegada de los mismos a los organismos internacionales”.
Los países latinoamericanos con tasas mayores son, según la OPS, Uruguay (15.9), Cuba (12.2) y Chile (11.6). Los países con tasas menores en la región son: Perú (2.6), República Dominicana (3.1) y Venezuela (3.4).
Izzy.
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/abismo-del-suicidio/204659
*** (Comparativamente la tasa de suicidio es mayor en hombres que en mujeres, con una mujer suicidándose por cada cinco hombres que lo hacen).
*** (Comparativamente la tasa de suicidio es mayor en hombres que en mujeres, con una mujer suicidándose por cada cinco hombres que lo hacen).
"10 mitos de la ortorexia" (Publicado en Vivir+ de La Prensa, sábado 10 de agosto, 2013).
¡Hola! Hoy publicó mi tercer artículo para la sección de "Mitos" en la edición sabatina de Vivir+, en La Prensa. Como siempre, extiendo mis agradecimientos a la periodista Rella Rosenshain por su constante apoyo y confianza. Me encanta tener la oportunidad de desmitificar distintos aspectos de los trastornos mentales, en este caso, la ortorexia.
El pasado 24 de abril tuve la oportunidad de hablar acerca del tema en el programa “Tu Mañana” (Canal 13) pero no pude obtener el video del segmento, por lo cual decidí revisitar el mismo en la columna de mitos de Vivir+, espero les guste.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la ortorexia":
1. La ortorexia es un trastorno mental.
Falso. La ortorexia (obsesión con la que se evita alimentos que se perciben como insalubres) no está reconocida como un trastorno mental por la Asociación Psiquiátrica Americana ni está incluida dentro del DSM-5 (la edición más reciente del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).
2. La ortorexia no es señal de un trastorno mental.
Cierto y falso. No necesariamente. Si bien la ortorexia en sí no se considera un trastorno mental, el carácter obsesivo y compulsivo manifestado por la persona acerca de su salud, apariencia física y dieta puede ser señal de un trastorno de tipo obsesivo compulsivo y/o trastornos de ansiedad. La ortorexia puede también representar un mecanismo de afrontamiento para lidiar con traumas, inseguridades, pérdida de control, relaciones abusivas, etc.
3. Ortorexia es un sinónimo de anorexia.
Falso. La motivación subyacente de la persona que sufre de ortorexia es diferente a la de aquella que sufre de anorexia. En la anorexia se busca evitar el alimento para perder peso (o no ganarlo) y verse delgado, mientras que en la ortorexia se busca el sentirse puro, saludable y natural.
4. Hacer dieta es sinónimo de ortorexia.
Falso. Si bien las dietas extremas (y los dietistas extremos) no son saludables (ningún extremo lo es), la mayoría de las dietas son saludables, especialmente cuando son elaboradas por un médico, profesional de la salud o nutricionista que toma en cuenta las necesidades particulares de cada individuo. En la ortorexia la persona elimina alimentos que considera insalubres basada en su juicio subjetivo, y a menudo elimina alimentos y grupos alimenticios necesarios para su nutrición balanceada.
5. La ortorexia afecta la salud física de la persona.
Parcialmente falso. Si bien es cierto que la ortorexia afecta la salud física de la persona (en casos extremos puede conducir a la malnutrición severa), también puede afectar la salud mental y emocional del individuo. Las personas con ortorexia pueden sufrir de baja autoestima y sentimientos de autoculpa, al ser incapaces de seguir la dieta, al romperla o por sentir hambre constante, ya que su dieta extrema no satisface las necesidades de alimento y nutrición de sus cuerpos.
6. Se desconoce el porqué de la ortorexia.
Falso. Las causas de la ortorexia se deben a una serie de factores, tales como hábitos familiares, tendencias sociales, problemas socio-económicos o el impacto provocado por oír información negativa acerca de algún tipo o grupo de alimentos. Asimismo, factores psicológicos pueden predisponer a ciertas personas a desarrollar una fijación (u obsesión) por el control excesivo de los ingredientes y alimentos que conforman su dieta.
7. La ortorexia no afecta la vida social de la persona.
Falso. En un intento de controlar los alimentos que consume y al eliminar opciones de su dieta, la persona con ortorexia puede encontrar difícil comer con otras personas o salir a comer, o durante encuentros y reuniones sociales, apartándolo de su grupo de amistades, compañeros de trabajo e incluso de sus familiares, por ende, impacta negativamente su vida social.
8. Solo las mujeres sufren de ortorexia.
Falso. Tanto hombres como mujeres pueden presentar ortorexia. Es más, un estudio preliminar con 404 sujetos (28 de los cuales presentaban ortorexia) halló una prevalencia mayor en hombres (y más aún en aquellos con menores niveles de educación).
9. Las personas eligen volverse “ortoréxicas”.
Falso. A pesar de no considerarse un trastorno mental, como ya hemos visto, existen múltiples factores, en particular los psicológicos, que predisponen a una persona a ser más vulnerable a este comportamiento.
10. La ortorexia no es un problema serio.
Falso. Si bien solamente en casos extremos la ortorexia puede llevar a problemas de malnutrición severos, obviamente eliminar alimentos importantes de la dieta afecta adversamente la salud física. Además, si los problemas psicológicos subyacentes a la ortorexia no son tratados, pueden complicarse y contribuir al desarrollo de un trastorno mental.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-ortorexia/197672
El pasado 24 de abril tuve la oportunidad de hablar acerca del tema en el programa “Tu Mañana” (Canal 13) pero no pude obtener el video del segmento, por lo cual decidí revisitar el mismo en la columna de mitos de Vivir+, espero les guste.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la ortorexia":
1. La ortorexia es un trastorno mental.
Falso. La ortorexia (obsesión con la que se evita alimentos que se perciben como insalubres) no está reconocida como un trastorno mental por la Asociación Psiquiátrica Americana ni está incluida dentro del DSM-5 (la edición más reciente del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).
2. La ortorexia no es señal de un trastorno mental.
Cierto y falso. No necesariamente. Si bien la ortorexia en sí no se considera un trastorno mental, el carácter obsesivo y compulsivo manifestado por la persona acerca de su salud, apariencia física y dieta puede ser señal de un trastorno de tipo obsesivo compulsivo y/o trastornos de ansiedad. La ortorexia puede también representar un mecanismo de afrontamiento para lidiar con traumas, inseguridades, pérdida de control, relaciones abusivas, etc.
3. Ortorexia es un sinónimo de anorexia.
Falso. La motivación subyacente de la persona que sufre de ortorexia es diferente a la de aquella que sufre de anorexia. En la anorexia se busca evitar el alimento para perder peso (o no ganarlo) y verse delgado, mientras que en la ortorexia se busca el sentirse puro, saludable y natural.
4. Hacer dieta es sinónimo de ortorexia.
Falso. Si bien las dietas extremas (y los dietistas extremos) no son saludables (ningún extremo lo es), la mayoría de las dietas son saludables, especialmente cuando son elaboradas por un médico, profesional de la salud o nutricionista que toma en cuenta las necesidades particulares de cada individuo. En la ortorexia la persona elimina alimentos que considera insalubres basada en su juicio subjetivo, y a menudo elimina alimentos y grupos alimenticios necesarios para su nutrición balanceada.
5. La ortorexia afecta la salud física de la persona.
Parcialmente falso. Si bien es cierto que la ortorexia afecta la salud física de la persona (en casos extremos puede conducir a la malnutrición severa), también puede afectar la salud mental y emocional del individuo. Las personas con ortorexia pueden sufrir de baja autoestima y sentimientos de autoculpa, al ser incapaces de seguir la dieta, al romperla o por sentir hambre constante, ya que su dieta extrema no satisface las necesidades de alimento y nutrición de sus cuerpos.
6. Se desconoce el porqué de la ortorexia.
Falso. Las causas de la ortorexia se deben a una serie de factores, tales como hábitos familiares, tendencias sociales, problemas socio-económicos o el impacto provocado por oír información negativa acerca de algún tipo o grupo de alimentos. Asimismo, factores psicológicos pueden predisponer a ciertas personas a desarrollar una fijación (u obsesión) por el control excesivo de los ingredientes y alimentos que conforman su dieta.
7. La ortorexia no afecta la vida social de la persona.
Falso. En un intento de controlar los alimentos que consume y al eliminar opciones de su dieta, la persona con ortorexia puede encontrar difícil comer con otras personas o salir a comer, o durante encuentros y reuniones sociales, apartándolo de su grupo de amistades, compañeros de trabajo e incluso de sus familiares, por ende, impacta negativamente su vida social.
8. Solo las mujeres sufren de ortorexia.
Falso. Tanto hombres como mujeres pueden presentar ortorexia. Es más, un estudio preliminar con 404 sujetos (28 de los cuales presentaban ortorexia) halló una prevalencia mayor en hombres (y más aún en aquellos con menores niveles de educación).
9. Las personas eligen volverse “ortoréxicas”.
Falso. A pesar de no considerarse un trastorno mental, como ya hemos visto, existen múltiples factores, en particular los psicológicos, que predisponen a una persona a ser más vulnerable a este comportamiento.
10. La ortorexia no es un problema serio.
Falso. Si bien solamente en casos extremos la ortorexia puede llevar a problemas de malnutrición severos, obviamente eliminar alimentos importantes de la dieta afecta adversamente la salud física. Además, si los problemas psicológicos subyacentes a la ortorexia no son tratados, pueden complicarse y contribuir al desarrollo de un trastorno mental.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-ortorexia/197672
"10 mitos de la salud mental" (Publicado en Vivir+ de La Prensa, sábado 13 de julio, 2013).
¡Hola! Hoy publicó mi segundo articulo para la sección de "Mitos" en la edición sabatina de Vivir+, en La Prensa. Como siempre, extiendo mis agradecimientos a la periodista Rella Rosenshain por su constante apoyo y confianza. Me encanta tener la oportunidad de desmitificar distintos aspectos de los trastornos mentales, en este caso, la salud mental.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la salud mental":
1. La salud mental es la ausencia de enfermedades o trastornos mentales.
Falso. El concepto de salud mental es mucho más complejo y abarcador. La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como “un estado de bienestar, en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.
2. Las personas que padecen enfermedades mentales no tienen cura.
Falso. Si bien la severidad y prognosis de las enfermedades o trastornos mentales varían de persona a persona, la mayoría de ellas, con un tratamiento o intervención adecuada y un buen sistema de soporte (amigos, familiares, etc.), logran la recuperación y llevan vidas plenas, satisfactorias, productivas y saludables.
3. Buscar ayuda ante un problema de salud mental es una señal de debilidad e incapacidad.
Falso. Muchas personas padecen trastornos mentales y evitan buscar ayuda por miedo a ser percibidas como débiles o se sienten incapacitadas por su enfermedad. Muy por el contrario, el buscar ayuda es señal de una fortaleza del individuo, muchas veces ignorada o malinterpretada como una flaqueza.
4. Las personas con trastornos mentales son violentas y peligrosas.
Falso. Padecer de un trastorno mental no significa ser violento ni peligroso. La mayoría de los crímenes violentos y homicidios son cometidos por personas que no sufren ningún tipo de trastorno mental. Al contrario, debido a su enfermedad, es más probable que la persona sea víctima de violencia o se lastime a sí misma. Este estigma causa mucho daño, pues la persona que padece el trastorno se aisla por temor a ser percibida como violenta y agresiva, y las personas de su entorno la evitan o rechazan por temor.
5. Todo aquel que tenga una enfermedad mental es un loco.
Falso. Términos como “loco” y “locura” son utilizados de manera muy irresponsable, y solo ayudan a perpetuar los mitos y estereotipos acerca de las personas que padecen trastornos mentales. Sufrir de un trastorno metal no significa estar loco, significa que se tiene un problema provocado por factores genéticos, sociales, ambientales y biológicos, y que en la mayoría de los casos puede tratarse exitosamente mediante terapia. Las personas con trastornos mentales deben ser tratadas de manera respetuosa y digna.
6. Las enfermedades mentales solo afectan a ciertas personas.
Falso. Las enfermedades o trastornos mentales son más comunes de lo que se supone, lo que sucede es que hay muchos tabúes al respecto, y por temor a ser estigmatizados y discriminados, quienes los padecen no buscan ayuda. Las enfermedades mentales no discriminan edad, sexo, cultura ni niveles educativos o económicos.
7. Quienes sufren de problemas de salud mental son débiles.
Falso. El sufrir de una enfermedad mental o padecer un problema de salud mental no tiene nada que ver con un carácter débil.
8. La salud mental no tiene relación alguna con la salud física.
Falso. La salud mental está determinada por un conjunto de componentes: mentales, emocionales, físicos, ambientales, sociales, económicos, familiares, espirituales, educativos, laborales, etc. El deterioro de la salud mental puede impactar negativamente sobre la salud física y viceversa.
9. Enfermedad mental es sinónimo de retraso mental.
Falso. Enfermedad mental y retraso mental no son la misma cosa. La característica esencial del retraso mental es una capacidad intelectual general, significativamente inferior al promedio, que se acompaña de limitaciones significativas de la actividad adaptativa propia. Un trastorno (o enfermedad) mental es un síndrome o un patrón comportamental o psicológico de significación clínica, que aparece asociado a un malestar, a una discapacidad o a un riesgo significativamente aumentado de morir o de sufrir dolor, discapacidad o pérdida de libertad. Cualquiera que sea su causa, debe considerarse como la manifestación individual de una disfunción comportamental, psicológica o biológica.
10. Las personas que padecen problemas de salud mental son inútiles e improductivas.
Falso. La falta de atención e intervención, así como el rechazo, la estigmatización, el prejuicio y el aislamiento son los que convierten a estas personas en inútiles e improductivas. Con tratamiento y apoyo, estas personas pueden ser tan eficientes y productivas como cualquiera. Es más, el sentirse productivos y útiles repercute positivamente en la salud mental de estas personas.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-salud-mental/191385
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la salud mental":
1. La salud mental es la ausencia de enfermedades o trastornos mentales.
Falso. El concepto de salud mental es mucho más complejo y abarcador. La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como “un estado de bienestar, en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.
2. Las personas que padecen enfermedades mentales no tienen cura.
Falso. Si bien la severidad y prognosis de las enfermedades o trastornos mentales varían de persona a persona, la mayoría de ellas, con un tratamiento o intervención adecuada y un buen sistema de soporte (amigos, familiares, etc.), logran la recuperación y llevan vidas plenas, satisfactorias, productivas y saludables.
3. Buscar ayuda ante un problema de salud mental es una señal de debilidad e incapacidad.
Falso. Muchas personas padecen trastornos mentales y evitan buscar ayuda por miedo a ser percibidas como débiles o se sienten incapacitadas por su enfermedad. Muy por el contrario, el buscar ayuda es señal de una fortaleza del individuo, muchas veces ignorada o malinterpretada como una flaqueza.
4. Las personas con trastornos mentales son violentas y peligrosas.
Falso. Padecer de un trastorno mental no significa ser violento ni peligroso. La mayoría de los crímenes violentos y homicidios son cometidos por personas que no sufren ningún tipo de trastorno mental. Al contrario, debido a su enfermedad, es más probable que la persona sea víctima de violencia o se lastime a sí misma. Este estigma causa mucho daño, pues la persona que padece el trastorno se aisla por temor a ser percibida como violenta y agresiva, y las personas de su entorno la evitan o rechazan por temor.
5. Todo aquel que tenga una enfermedad mental es un loco.
Falso. Términos como “loco” y “locura” son utilizados de manera muy irresponsable, y solo ayudan a perpetuar los mitos y estereotipos acerca de las personas que padecen trastornos mentales. Sufrir de un trastorno metal no significa estar loco, significa que se tiene un problema provocado por factores genéticos, sociales, ambientales y biológicos, y que en la mayoría de los casos puede tratarse exitosamente mediante terapia. Las personas con trastornos mentales deben ser tratadas de manera respetuosa y digna.
6. Las enfermedades mentales solo afectan a ciertas personas.
Falso. Las enfermedades o trastornos mentales son más comunes de lo que se supone, lo que sucede es que hay muchos tabúes al respecto, y por temor a ser estigmatizados y discriminados, quienes los padecen no buscan ayuda. Las enfermedades mentales no discriminan edad, sexo, cultura ni niveles educativos o económicos.
7. Quienes sufren de problemas de salud mental son débiles.
Falso. El sufrir de una enfermedad mental o padecer un problema de salud mental no tiene nada que ver con un carácter débil.
8. La salud mental no tiene relación alguna con la salud física.
Falso. La salud mental está determinada por un conjunto de componentes: mentales, emocionales, físicos, ambientales, sociales, económicos, familiares, espirituales, educativos, laborales, etc. El deterioro de la salud mental puede impactar negativamente sobre la salud física y viceversa.
9. Enfermedad mental es sinónimo de retraso mental.
Falso. Enfermedad mental y retraso mental no son la misma cosa. La característica esencial del retraso mental es una capacidad intelectual general, significativamente inferior al promedio, que se acompaña de limitaciones significativas de la actividad adaptativa propia. Un trastorno (o enfermedad) mental es un síndrome o un patrón comportamental o psicológico de significación clínica, que aparece asociado a un malestar, a una discapacidad o a un riesgo significativamente aumentado de morir o de sufrir dolor, discapacidad o pérdida de libertad. Cualquiera que sea su causa, debe considerarse como la manifestación individual de una disfunción comportamental, psicológica o biológica.
10. Las personas que padecen problemas de salud mental son inútiles e improductivas.
Falso. La falta de atención e intervención, así como el rechazo, la estigmatización, el prejuicio y el aislamiento son los que convierten a estas personas en inútiles e improductivas. Con tratamiento y apoyo, estas personas pueden ser tan eficientes y productivas como cualquiera. Es más, el sentirse productivos y útiles repercute positivamente en la salud mental de estas personas.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-salud-mental/191385
"10 mitos de la depresión" (Publicado en Vivir+ de La Prensa, sábado 25 de mayo, 2013).
¡Hola! Ya había tenido el gusto de colaborar varias veces para artículos de La Prensa (dos con Rella Rosenshain, para Vivir+ y uno con Michelle Montenegro, para la Revista Ellas), pero este es mi primer artículo en solitario, publicado en la edición sabatina de Vivir+, en La Prensa.
Esto ha sido posible gracias a la invitación de la periodista Rella Rosenshain y le envío mis profundos agradecimientos ya que se trata de la sección de "Mitos" y me encanta tener la oportunidad de desmitificar distintos aspectos de los trastornos mentales, en este caso, la depresión.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la depresión":
1. La depresión y la tristeza son la misma cosa.
Falso. La tristeza es un sentimiento normal e incluso necesario para adaptarnos a situaciones adversas y duelos (pérdida de un familiar, etc.) pero es pasajero y tiene una razón de ser. Las personas con depresión sufren períodos prolongados de tristeza y no tienen certeza de por qué se sienten de esta manera.
2. Uno elige deprimirse o no, hacerlo es señal de debilidad o falta de carácter.
Falso. Si bien uno puede elegir con qué actitud enfrentar la vida y las situaciones adversas, la depresión es un trastorno mental motivado por factores psicológicos, sociales, ambientales y biológicos. Es más complejo que una cuestión de actitud o carácter y el sufrir de depresión no significa ser una persona débil.
3. Las personas con ‘trastornos’ depresivos están ‘locas’.
Falso. Este mito es un obstáculo que impide a muchas personas buscar la ayuda adecuada y las estigmatiza, muchas veces de por vida. Tener un trastorno mental, o un trastorno del estado del ánimo como lo es la depresión no significa estar “loco”. La depresión es una alteración del estado de ánimo normal que provoca un malestar y alteración significativa en la vida de la persona y es tratable con un abordaje psicoterapéutico adecuado.
4. La depresión es solo cosa de mujeres.
Falso. La prevalencia de la depresión es mayor en las mujeres que en los hombres, pero los hombres también sufren de depresión (en general los hombres son más propensos a los trastornos mentales que las mujeres). Además, en relación a la depresión y el riesgo suicida, si bien las mujeres reportan mayor índice de intentos de suicidio, los hombres tienen una tasa mayor de suicidios exitosos.
5. Los hombres se deprimen menos que las mujeres, porque son más fuertes.
Falso. Los hombres no son más “fuertes” que las mujeres. Social y culturalmente a las mujeres se les da más permiso para expresar sus emociones y ser más vulnerables que los hombres. Por lo tanto, es más probable que el hombre deprimido manifieste irritabilidad y enojo y actúe sus emociones mediante la ingesta de alcohol y drogas o el comportamiento peligroso y temerario.
6. La depresión es hereditaria.
Falso. El factor genético solamente incrementa 10-15% el riesgo a desarrollar un trastorno depresivo. El desarrollar el trastorno o no dependerá de una combinación de muchos otros factores. Las estrategias de afrontamiento son importantes aquí. Si nuestros padres o abuelos sufrían de depresión y carecían de estrategias adecuadas de afrontamiento es menos probable que hayan superado el trastorno y más probable que hayan pasado estos estilos de afrontamiento inadecuados a sus hijos (como factores de riesgo para desarrollar el trastorno).
7. Los medicamentos antidepresivos curan la depresión.
Falso. Si bien la medicación sirve para tratar, manejar o disminuir los síntomas asociados a la depresión, no la curan. Es necesario abordar los problemas psicoafectivos subyacentes. Si los síntomas son muy agudos, se recomienda la medicación para hacerlos más manejables y así facilitar la intervención psicoterapéutica que permita una recuperación a largo plazo.
8. Los antidepresivos alteran nuestra personalidad.
Falso. La depresión altera nuestra personalidad, es una afectación de nuestro estado de ánimo normal. Los antidepresivos actúan sobre la química cerebral para aliviar la sintomatología asociada a la depresión, mas no cambian nuestra personalidad. Combinados con una intervención psicológica adecuada, ayudan a la persona a volver a sentirse bien.
9. El tratamiento farmacológico para la depresión es de por vida.
Falso. La prescripción de medicamentos dependerá de la severidad, intensidad y prolongación de los síntomas. Mediante la psicoterapia, la persona aprende formas más saludables y adaptativas de lidiar con sus emociones y enfrentar los eventos y circunstancias de la vida, disminuyendo (e incluso eliminando) su dependencia o necesidad de medicación.
10. Las personas mayores de edad son más susceptibles a la depresión que los jóvenes.
Falso. La vejez es parte de nuestro proceso vital, pero la depresión no lo es. El llegar a la vejez implica hacer un duelo (que puede traer tristeza, melancolía y depresión pasajera), pero una vez resuelto el mismo el estado anímico debiera normalizarse. La depresión depende de muchos factores, fortalezas y debilidades propias de cada persona y nos puede afectar sin distinción de sexo, edad, raza, religión, nivel socioeconómico, etc.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-de-la-depresion/179878
Esto ha sido posible gracias a la invitación de la periodista Rella Rosenshain y le envío mis profundos agradecimientos ya que se trata de la sección de "Mitos" y me encanta tener la oportunidad de desmitificar distintos aspectos de los trastornos mentales, en este caso, la depresión.
A continuación les comparto una transcripción del articulo original "10 mitos de la depresión":
1. La depresión y la tristeza son la misma cosa.
Falso. La tristeza es un sentimiento normal e incluso necesario para adaptarnos a situaciones adversas y duelos (pérdida de un familiar, etc.) pero es pasajero y tiene una razón de ser. Las personas con depresión sufren períodos prolongados de tristeza y no tienen certeza de por qué se sienten de esta manera.
2. Uno elige deprimirse o no, hacerlo es señal de debilidad o falta de carácter.
Falso. Si bien uno puede elegir con qué actitud enfrentar la vida y las situaciones adversas, la depresión es un trastorno mental motivado por factores psicológicos, sociales, ambientales y biológicos. Es más complejo que una cuestión de actitud o carácter y el sufrir de depresión no significa ser una persona débil.
3. Las personas con ‘trastornos’ depresivos están ‘locas’.
Falso. Este mito es un obstáculo que impide a muchas personas buscar la ayuda adecuada y las estigmatiza, muchas veces de por vida. Tener un trastorno mental, o un trastorno del estado del ánimo como lo es la depresión no significa estar “loco”. La depresión es una alteración del estado de ánimo normal que provoca un malestar y alteración significativa en la vida de la persona y es tratable con un abordaje psicoterapéutico adecuado.
4. La depresión es solo cosa de mujeres.
Falso. La prevalencia de la depresión es mayor en las mujeres que en los hombres, pero los hombres también sufren de depresión (en general los hombres son más propensos a los trastornos mentales que las mujeres). Además, en relación a la depresión y el riesgo suicida, si bien las mujeres reportan mayor índice de intentos de suicidio, los hombres tienen una tasa mayor de suicidios exitosos.
5. Los hombres se deprimen menos que las mujeres, porque son más fuertes.
Falso. Los hombres no son más “fuertes” que las mujeres. Social y culturalmente a las mujeres se les da más permiso para expresar sus emociones y ser más vulnerables que los hombres. Por lo tanto, es más probable que el hombre deprimido manifieste irritabilidad y enojo y actúe sus emociones mediante la ingesta de alcohol y drogas o el comportamiento peligroso y temerario.
6. La depresión es hereditaria.
Falso. El factor genético solamente incrementa 10-15% el riesgo a desarrollar un trastorno depresivo. El desarrollar el trastorno o no dependerá de una combinación de muchos otros factores. Las estrategias de afrontamiento son importantes aquí. Si nuestros padres o abuelos sufrían de depresión y carecían de estrategias adecuadas de afrontamiento es menos probable que hayan superado el trastorno y más probable que hayan pasado estos estilos de afrontamiento inadecuados a sus hijos (como factores de riesgo para desarrollar el trastorno).
7. Los medicamentos antidepresivos curan la depresión.
Falso. Si bien la medicación sirve para tratar, manejar o disminuir los síntomas asociados a la depresión, no la curan. Es necesario abordar los problemas psicoafectivos subyacentes. Si los síntomas son muy agudos, se recomienda la medicación para hacerlos más manejables y así facilitar la intervención psicoterapéutica que permita una recuperación a largo plazo.
8. Los antidepresivos alteran nuestra personalidad.
Falso. La depresión altera nuestra personalidad, es una afectación de nuestro estado de ánimo normal. Los antidepresivos actúan sobre la química cerebral para aliviar la sintomatología asociada a la depresión, mas no cambian nuestra personalidad. Combinados con una intervención psicológica adecuada, ayudan a la persona a volver a sentirse bien.
9. El tratamiento farmacológico para la depresión es de por vida.
Falso. La prescripción de medicamentos dependerá de la severidad, intensidad y prolongación de los síntomas. Mediante la psicoterapia, la persona aprende formas más saludables y adaptativas de lidiar con sus emociones y enfrentar los eventos y circunstancias de la vida, disminuyendo (e incluso eliminando) su dependencia o necesidad de medicación.
10. Las personas mayores de edad son más susceptibles a la depresión que los jóvenes.
Falso. La vejez es parte de nuestro proceso vital, pero la depresión no lo es. El llegar a la vejez implica hacer un duelo (que puede traer tristeza, melancolía y depresión pasajera), pero una vez resuelto el mismo el estado anímico debiera normalizarse. La depresión depende de muchos factores, fortalezas y debilidades propias de cada persona y nos puede afectar sin distinción de sexo, edad, raza, religión, nivel socioeconómico, etc.
Espero haya sido de su agrado y estaré compartiendo con ustedes más artículos muy pronto.
¡Namaste!
Articulo original: http://www.prensa.com/impreso/vivir/10-mitos-de-la-depresion/179878
Entrevistado para los artículos "En blanco por estrés" y "Estragos del estrés en la mente" de Rella Rosenshain (publicados en la Revista "Vivir+" de la "La Prensa", 14 de mayo, 2013).
¡Hola! Les comparto dos artículos de la periodista Rella Rosenshain, "En blanco por estrés" y "Estragos del estrés en la mente", publicados en la Revista "Vivir+" de la "La Prensa" el 14 de mayo del 2013, en los cuales tuve el gusto de colaborar.
Esta es mi tercera colaboración para La Prensa y me siento más que halagado de que Rella Rosenshain me considere para colaborar con ella, ¡gracias!
A continuación les dejo los enlaces para que lean los artículos, están mas que interesantes:
Leer "En blanco por estrés", por Rella Rosenshain.
Leer "Estragos del estrés en la mente", por Rella Rosenshain.
¡Namaste!
Entrevistado para el artículo "¿Amistades peligrosas?" de Michelle Montenegro (publicado en la Revista "Ellas" de la "La Prensa", 3 de mayo, 2013).
Hace unas semanas atrás fui contactado por la periodista Michelle Montenegro para colaborar en un artículo sobre amistades tóxicas.
Creo que todos hemos tenido alguna amistad o relación tóxica (o lamentablemente muchas o demasiadas) en nuestras vidas o tendremos que lidiar con alguna en el futuro, así que me gustó mucho poder aportar mi granito de arena a su artículo.
El artículo se llama "¿Amistades peligrosas?" (por Michelle Montenegro) y fue publicado en la Revista "Ellas" de la "La Prensa" el 3 de mayo, 2013. Este es mi segunda colaboración para una nota de La Prensa y con la tercera en camino, de más está decir lo feliz y satisfecho que estoy. A continuación les transcribo el mismo (los párrafos resaltados corresponden a mis contribuciones):
Aquello de las amistades peligrosas -como el dueto de los 90 o la novela de culto del siglo XVIII- en verdad es, en todo sentido, una plena contradicción con lo que en esencia debe significar la amistad. "La amistad que te genere emociones negativas no es amistad, puede que sea más bien codependencia", señala la psicóloga Xochitl McKay.
Si bien todas las relaciones humanas, ya sean familiares, de amistad o de pareja, pueden tener un momento de tensión, para el psicólogo clínico Ezequiel Meilij debemos estar muy alertas a la intensidad y continuidad de estos momentos, ya que son señales de una posible amistad tóxica que nos aporta un nivel de drama innecesario e indeseado.
Y es que en una relación sana "el objetivo siempre debe ser generar satisfacción y alegría a quienes están involucrados en ella. Por eso, un amigo debe ser una persona a quien puedes acudir en las buenas y en las malas, y que a su vez puede acudir a ti. Y no una fuente de problemas", expresa por su parte la psicóloga Mónica Alegre.
A pesar de ello, hay probabilidades de verse involucrado en una amistad en la que solo una de las partes da mientras que la otra solo recibe. "En una relación tóxica se da una dinámica distorsionada por uno o los dos miembros, generando sentimientos negativos como la frustración, el enojo, la ira, la tristeza. A la vez la otra persona es incapaz de darse cuenta del tipo de relación en la que se encuentra inmersa, no se siente bien, pero tampoco es capaz de dejarla o apartarse de ella", comenta la psicóloga Mariela Donato.
Alegre considera que "la clave para reconocerla es que una relación tóxica te deja siempre agotada e incómoda".
¿Cuáles son esas señales de alerta para poner un alto a una "amistad" que no aporta más que sinsabores y problemas?
Entender que una amistad no es satisfactoria o que es desigual, de acuerdo con Alegre, implica reevaluar las condiciones que para la persona son importantes en una relación. En este sentido, la especialista enumera algunas señales que pueden mostrar que la amistad va por mal camino. "Si después de compartir con la otra persona te sientes mal contigo misma, y lo que dice, directa o indirectamente, afecta tu autoestima, o eres capaz de dejar lo que estás haciendo para apoyarla cuando tiene un problema, pero cuando necesitas apoyo no recibes el mismo trato; o bien te sientes presionada o criticada por tus valores, gustos, actividades u opiniones, es tiempo de hacer algunos cambios", explica.
¿Caja de confidencias? Nada hay más preciado en la amistad que la confianza, por eso la típica amiga que no sabe guardar secretos y que los divulga a diestra y siniestra es realmente una cuestión de cuidado. En este caso, como en muchos otros, para Xochitl Mckay "la comunicación es fundamental, y de poder darse la oportunidad, se debe conversar abiertamente con la otra persona sobre cómo te estás sintiendo respecto a esta actuación de su parte".
Su colega Meilij dice que si luego de hacerle ver el problema "descubres que tu amiga sigue con su comportamiento indiscreto, o no acepta su falta, es tu decisión continuar siendo su amiga o seguir confiándole tus secretos y confidencias".
El vaso medio vacío. No necesita buscarse lo negativo; accidentes, catástrofes, problemas de todo tipo, por desgracia, son parte de la vida misma. ¿Qué hacer entonces con la amiga que todo lo ve desde el "lado oscuro"? No solo en su vida, sino que también pone un velo negro sobre lo que te pasa, aún lo positivo, como una primera cita con un chico ("¿No te llamó hoy? Seguro está saliendo también con otra...") o recibir un ascenso ("Eso es más trabajo y serás la primera que despidan cuando hagan recortes").
Meilij explica que, en psicología, este mecanismo se conoce como "abstracción selectiva" y es la principal razón por la que las personas tienden a ver solo una cara de la moneda. "Si te permites pensar como ella, por supuesto que tu confianza en ti misma disminuirá. Es posible que ella esté proyectando su propia baja autoestima en ti, y es responsabilidad tuya no caer en su juego, que no necesariamente es intencional", asevera. "Como buena amiga, intenta hacerle comprender que su manera de pensar es distorsionada, si está renuente, entonces pídele que se reserve sus opiniones negativas", aconseja el especialista.
La misma piedra. Los problemas bien pueden ser oportunidades para crecer en la vida. Sin embargo, el verdadero problema es cuando nos rodeamos de personas que tienden a repetirlos al infinito. "Al permitirte convertirte en el paño de lágrimas de tu amiga que comete el mismo error siempre, estás asumiendo el rol de su salvadora y dejando que ella asuma el de víctima. Salte del triángulo, sugiérele que busque ayuda terapéutica para comprender por qué sigue incurriendo en los mismos errores y cómo abandonar la posición de víctima", sugiere Meilij.
Campo limítrofe. Si una amiga se propasa en coquetería o intenta desacreditar lo que haces o dices frente a todos, lo más probable "es que tenga un problema de límites", opina el especialista. Sobre esto, Mónica Alegre deja bien claro que los límites los establece cada persona individualmente. "Límite es la respuesta a cuánto estoy dispuesta a tolerar, cuánto estoy dispuesta a ceder. Es plantearse la separación entre lo aceptable y lo inaceptable".
Ezequiel Meilij propone que, si es la primera vez, explicarle cómo te hace sentir lo que ella está haciendo.
"Sin embargo, si luego de expresar tu incomodidad no hay cambios y te sientes aún peor, quizás es tiempo de seguir adelante", recomienda Alegre.
Un 'no' asertivo. Los expertos coinciden en que saber decir 'no' es algo que cuesta muchísimo, y esto se debe a nuestra incapacidad de ser asertivos. "La asertividad consiste en expresar nuestros sentimientos, pero respetando los derechos de las otras personas", aporta Mckay, y por lo tanto, mientras se haga con respeto y aprecio, no tiene por qué implicar culpa.
Al contrario, Alegre señala que cualquier relación sana requiere de cada una de las partes esta capacidad de negar y de ser honestos, que es el único medio para poder sobrevivir a los malos entendidos.
Por su parte, Meilij deja en claro que la asertividad es una difícil virtud, por lo que es probable que al empezar a practicarla sea común equivocarse, ser demasiado flexibles o demasiado fuertes. "Está bien, es normal y debemos darnos permiso de que nos salga mal un par de veces hasta que empieza a salir bien", inquiere.
Los psicólogos recuerdan que todo cambio comienza por uno mismo. Por ello, Mariela Donato observa que "más que tener una amiga indiscreta, problemática, coqueta, tenemos que estar seguros de quiénes somos nosotros y aceptar a la persona tal como es, siempre y cuando no nos perjudique".
Lo que nunca debe hacerse es intentar negar el problema, si este existe. "A veces las personas se valen de la negación para minimizar el problema o se rehúsan a ver la situación con claridad. Solamente cuando se derrumbe este mecanismo de negación puede aceptarse el problema y buscar alternativas saludables que nos permitan salir de esta situación angustiosa", explica McKay.
Finalmente, su colega Donato recuerda que toda relación tiene la oportunidad de ser salvada si ambos son capaces de aceptar las fallas y desean mejorar para que la relación satisfaga a ambas partes.
Disfrute muchísimo mi primera colaboración con Michelle Montenegro, le agradezco su consideración y el artículo le quedó sensacional! Lo leen y me comentan, ¿vale?
¡Namaste!
Creo que todos hemos tenido alguna amistad o relación tóxica (o lamentablemente muchas o demasiadas) en nuestras vidas o tendremos que lidiar con alguna en el futuro, así que me gustó mucho poder aportar mi granito de arena a su artículo.
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| "Es que mi terapeuta me advirtió que me protegiera de mis amistades tóxicas..." |
El artículo se llama "¿Amistades peligrosas?" (por Michelle Montenegro) y fue publicado en la Revista "Ellas" de la "La Prensa" el 3 de mayo, 2013. Este es mi segunda colaboración para una nota de La Prensa y con la tercera en camino, de más está decir lo feliz y satisfecho que estoy. A continuación les transcribo el mismo (los párrafos resaltados corresponden a mis contribuciones):
Aquello de las amistades peligrosas -como el dueto de los 90 o la novela de culto del siglo XVIII- en verdad es, en todo sentido, una plena contradicción con lo que en esencia debe significar la amistad. "La amistad que te genere emociones negativas no es amistad, puede que sea más bien codependencia", señala la psicóloga Xochitl McKay.
Si bien todas las relaciones humanas, ya sean familiares, de amistad o de pareja, pueden tener un momento de tensión, para el psicólogo clínico Ezequiel Meilij debemos estar muy alertas a la intensidad y continuidad de estos momentos, ya que son señales de una posible amistad tóxica que nos aporta un nivel de drama innecesario e indeseado.
Y es que en una relación sana "el objetivo siempre debe ser generar satisfacción y alegría a quienes están involucrados en ella. Por eso, un amigo debe ser una persona a quien puedes acudir en las buenas y en las malas, y que a su vez puede acudir a ti. Y no una fuente de problemas", expresa por su parte la psicóloga Mónica Alegre.
A pesar de ello, hay probabilidades de verse involucrado en una amistad en la que solo una de las partes da mientras que la otra solo recibe. "En una relación tóxica se da una dinámica distorsionada por uno o los dos miembros, generando sentimientos negativos como la frustración, el enojo, la ira, la tristeza. A la vez la otra persona es incapaz de darse cuenta del tipo de relación en la que se encuentra inmersa, no se siente bien, pero tampoco es capaz de dejarla o apartarse de ella", comenta la psicóloga Mariela Donato.
Alegre considera que "la clave para reconocerla es que una relación tóxica te deja siempre agotada e incómoda".
¿Cuáles son esas señales de alerta para poner un alto a una "amistad" que no aporta más que sinsabores y problemas?
Entender que una amistad no es satisfactoria o que es desigual, de acuerdo con Alegre, implica reevaluar las condiciones que para la persona son importantes en una relación. En este sentido, la especialista enumera algunas señales que pueden mostrar que la amistad va por mal camino. "Si después de compartir con la otra persona te sientes mal contigo misma, y lo que dice, directa o indirectamente, afecta tu autoestima, o eres capaz de dejar lo que estás haciendo para apoyarla cuando tiene un problema, pero cuando necesitas apoyo no recibes el mismo trato; o bien te sientes presionada o criticada por tus valores, gustos, actividades u opiniones, es tiempo de hacer algunos cambios", explica.
¿Caja de confidencias? Nada hay más preciado en la amistad que la confianza, por eso la típica amiga que no sabe guardar secretos y que los divulga a diestra y siniestra es realmente una cuestión de cuidado. En este caso, como en muchos otros, para Xochitl Mckay "la comunicación es fundamental, y de poder darse la oportunidad, se debe conversar abiertamente con la otra persona sobre cómo te estás sintiendo respecto a esta actuación de su parte".
Su colega Meilij dice que si luego de hacerle ver el problema "descubres que tu amiga sigue con su comportamiento indiscreto, o no acepta su falta, es tu decisión continuar siendo su amiga o seguir confiándole tus secretos y confidencias".
El vaso medio vacío. No necesita buscarse lo negativo; accidentes, catástrofes, problemas de todo tipo, por desgracia, son parte de la vida misma. ¿Qué hacer entonces con la amiga que todo lo ve desde el "lado oscuro"? No solo en su vida, sino que también pone un velo negro sobre lo que te pasa, aún lo positivo, como una primera cita con un chico ("¿No te llamó hoy? Seguro está saliendo también con otra...") o recibir un ascenso ("Eso es más trabajo y serás la primera que despidan cuando hagan recortes").
Meilij explica que, en psicología, este mecanismo se conoce como "abstracción selectiva" y es la principal razón por la que las personas tienden a ver solo una cara de la moneda. "Si te permites pensar como ella, por supuesto que tu confianza en ti misma disminuirá. Es posible que ella esté proyectando su propia baja autoestima en ti, y es responsabilidad tuya no caer en su juego, que no necesariamente es intencional", asevera. "Como buena amiga, intenta hacerle comprender que su manera de pensar es distorsionada, si está renuente, entonces pídele que se reserve sus opiniones negativas", aconseja el especialista.
La misma piedra. Los problemas bien pueden ser oportunidades para crecer en la vida. Sin embargo, el verdadero problema es cuando nos rodeamos de personas que tienden a repetirlos al infinito. "Al permitirte convertirte en el paño de lágrimas de tu amiga que comete el mismo error siempre, estás asumiendo el rol de su salvadora y dejando que ella asuma el de víctima. Salte del triángulo, sugiérele que busque ayuda terapéutica para comprender por qué sigue incurriendo en los mismos errores y cómo abandonar la posición de víctima", sugiere Meilij.
Campo limítrofe. Si una amiga se propasa en coquetería o intenta desacreditar lo que haces o dices frente a todos, lo más probable "es que tenga un problema de límites", opina el especialista. Sobre esto, Mónica Alegre deja bien claro que los límites los establece cada persona individualmente. "Límite es la respuesta a cuánto estoy dispuesta a tolerar, cuánto estoy dispuesta a ceder. Es plantearse la separación entre lo aceptable y lo inaceptable".
Ezequiel Meilij propone que, si es la primera vez, explicarle cómo te hace sentir lo que ella está haciendo.
"Sin embargo, si luego de expresar tu incomodidad no hay cambios y te sientes aún peor, quizás es tiempo de seguir adelante", recomienda Alegre.
Un 'no' asertivo. Los expertos coinciden en que saber decir 'no' es algo que cuesta muchísimo, y esto se debe a nuestra incapacidad de ser asertivos. "La asertividad consiste en expresar nuestros sentimientos, pero respetando los derechos de las otras personas", aporta Mckay, y por lo tanto, mientras se haga con respeto y aprecio, no tiene por qué implicar culpa.
Al contrario, Alegre señala que cualquier relación sana requiere de cada una de las partes esta capacidad de negar y de ser honestos, que es el único medio para poder sobrevivir a los malos entendidos.
Por su parte, Meilij deja en claro que la asertividad es una difícil virtud, por lo que es probable que al empezar a practicarla sea común equivocarse, ser demasiado flexibles o demasiado fuertes. "Está bien, es normal y debemos darnos permiso de que nos salga mal un par de veces hasta que empieza a salir bien", inquiere.
Los psicólogos recuerdan que todo cambio comienza por uno mismo. Por ello, Mariela Donato observa que "más que tener una amiga indiscreta, problemática, coqueta, tenemos que estar seguros de quiénes somos nosotros y aceptar a la persona tal como es, siempre y cuando no nos perjudique".
Lo que nunca debe hacerse es intentar negar el problema, si este existe. "A veces las personas se valen de la negación para minimizar el problema o se rehúsan a ver la situación con claridad. Solamente cuando se derrumbe este mecanismo de negación puede aceptarse el problema y buscar alternativas saludables que nos permitan salir de esta situación angustiosa", explica McKay.
Finalmente, su colega Donato recuerda que toda relación tiene la oportunidad de ser salvada si ambos son capaces de aceptar las fallas y desean mejorar para que la relación satisfaga a ambas partes.
Disfrute muchísimo mi primera colaboración con Michelle Montenegro, le agradezco su consideración y el artículo le quedó sensacional! Lo leen y me comentan, ¿vale?
¡Namaste!
Una mañana en "Tu Mañana" - Entrevista: "¿Por qué algunas mujeres son celosas?" (Abril 5, 2013)
¡Hola! Hace un par de semanas quería compartir este súper hito personal en el blog, ¡mi primera entrevista en TV para el programa "Tu Mañana" en Telemetro, Canal 13!
¡Les cuento que no fue fácil! Cuando me ofrecieron la oportunidad (la tarde anterior al día de la entrevista), francamente mi primer pensamiento automático fue decir "¡No way!", ¡me atacó la inseguridad, el miedo y el pánico y todos a la vez! No me incomoda hablar en público, pero esta era una situación totalmente nueva, y como tal, tuve que hacer el ejercicio mental de aceptar toda la ansiedad anticipada que viene con intentar algo nuevo que no dominamos.
Pasé la tarde, la noche y parte de la mañana en compañía de la ansiedad social, la cual, como suele pasar, se escabulló entre la gente en algún momento de distracción durante la caminata de la salita de espera en Medcom hasta el estudio donde estaban grabando el programa.
El tema fue "¿Por qué algunas mujeres son celosas?" y a pesar del título, me alegra que la exposición del mismo haya sido orientada a los “celos unisex”, sin hacer distinciones entre hombres y mujeres, que al final de celos nos morimos todos (si los dejamos).
Claro, eso fue la primera parte, irónicamente "chicha de piña" comparada con la segunda: recibir el DVD con la copia de la entrevista, subirlo a mi canal de YouTube y compartirlo aquí. Es que, tratándose de ser crítico de mi propio trabajo, soy mi propio Simon Cowell, y eso no es bueno.
Verme y oírme en televisión, definitivamente diferente a cualquier cosa que haya hecho anteriormente y bien lejos de mi "zona de comfort". Parte de mi proceso creativo consiste en crear, revisar, editar y obsesionar al respecto. La fase de revisión y edición está regida por mi Pequeño Gran Perfeccionista (primito de mi Pequeño Gran Narcisista) y si dejo que metan demasiada mano, lo creado queda sobre-editado/revisado (que casualidad que los posts más populares de los blogs son aquellos que escribí espontáneamente y subí sin darle oportunidad a mi critico interno de llegar a la sala de edición).
Decidí aplicar el mismo concepto al video de la entrevista, y subirlo tan espontáneamente como lo fue la misma, y aquí esta, disfrútenlo:
Agradezco a Dimas Villarreal (psicólogo) por la invitación inicial y a Fernando Gómez (psicólogo) por el "coaching" previo, así como a Telemetro y “Tu Mañana” (toda la gente del staff que fue super nice conmigo), Sandra Rodriguez (de Producción) y las Presentadoras Michelle y Carolina. También agradezco a toda esa gente linda de Twitter que me apoyó y animó, ¡GRACIAS TOTALES!
¡Diviértanse con la entrevista y Namaste!
¡Les cuento que no fue fácil! Cuando me ofrecieron la oportunidad (la tarde anterior al día de la entrevista), francamente mi primer pensamiento automático fue decir "¡No way!", ¡me atacó la inseguridad, el miedo y el pánico y todos a la vez! No me incomoda hablar en público, pero esta era una situación totalmente nueva, y como tal, tuve que hacer el ejercicio mental de aceptar toda la ansiedad anticipada que viene con intentar algo nuevo que no dominamos.
Pasé la tarde, la noche y parte de la mañana en compañía de la ansiedad social, la cual, como suele pasar, se escabulló entre la gente en algún momento de distracción durante la caminata de la salita de espera en Medcom hasta el estudio donde estaban grabando el programa.
El tema fue "¿Por qué algunas mujeres son celosas?" y a pesar del título, me alegra que la exposición del mismo haya sido orientada a los “celos unisex”, sin hacer distinciones entre hombres y mujeres, que al final de celos nos morimos todos (si los dejamos).
Claro, eso fue la primera parte, irónicamente "chicha de piña" comparada con la segunda: recibir el DVD con la copia de la entrevista, subirlo a mi canal de YouTube y compartirlo aquí. Es que, tratándose de ser crítico de mi propio trabajo, soy mi propio Simon Cowell, y eso no es bueno.
Verme y oírme en televisión, definitivamente diferente a cualquier cosa que haya hecho anteriormente y bien lejos de mi "zona de comfort". Parte de mi proceso creativo consiste en crear, revisar, editar y obsesionar al respecto. La fase de revisión y edición está regida por mi Pequeño Gran Perfeccionista (primito de mi Pequeño Gran Narcisista) y si dejo que metan demasiada mano, lo creado queda sobre-editado/revisado (que casualidad que los posts más populares de los blogs son aquellos que escribí espontáneamente y subí sin darle oportunidad a mi critico interno de llegar a la sala de edición).
Decidí aplicar el mismo concepto al video de la entrevista, y subirlo tan espontáneamente como lo fue la misma, y aquí esta, disfrútenlo:
Agradezco a Dimas Villarreal (psicólogo) por la invitación inicial y a Fernando Gómez (psicólogo) por el "coaching" previo, así como a Telemetro y “Tu Mañana” (toda la gente del staff que fue super nice conmigo), Sandra Rodriguez (de Producción) y las Presentadoras Michelle y Carolina. También agradezco a toda esa gente linda de Twitter que me apoyó y animó, ¡GRACIAS TOTALES!
¡Diviértanse con la entrevista y Namaste!
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