Neuroanatomía de las emociones II: El hipotálamo.



El hipotálamo en 120 palabras.

El hipotálamo es una estructura muy antigua, se encuentra totalmente funcional al momento del nacimiento y es la fuerza motivadora detrás de nuestras emociones. Contiene pequeños núcleos con una variedad de funciones; una de las más importantes, enlazar el sistema nervioso al sistema endocrino mediante la glándula pituitaria (hipófisis). Todos los cerebros de vertebrados contienen un hipotálamo y en los seres humanos este es del tamaño de una almendra.

El hipotálamo es responsable por ciertos procesos metabólicos y otras actividades del sistema nervioso autónomo. Sintetiza y segrega neurohormonas que estimulan o inhiben la secreción de hormonas pituitarias. Controla nuestra temperatura corporal, hambre, aspectos importantes de la crianza de los hijos y comportamientos de apego, sed, fatiga, sueño y ciclos circadianos.

El hipotálamo estructurado.

El hipotálamo es una estructura cerebral compuesta por núcleos distintivos y áreas menos distinguibles anatómicamente. Coordina muchos ritmos circadianos hormonales y comportamentales, mecanismos homeostáticos y comportamientos importantes. Por tanto, debe responder a diferentes señales, algunas generadas externamente y otras internamente. Por ende, esta ricamente conectado con muchas partes del sistema nervioso central. Responde a la luz, estímulos olfativos, esteroides, información transmitida neuronalmente, entradas autonómicas, estímulos transmitidos por sangre, estrés y microorganismos invasores.

Bienvenidos a los núcleos.

Los núcleos hipotalámicos incluyen tres regiones (que a su vez se dividen en varias áreas  y éstas en núcleos). Lo más importante aquí es comprender las funciones más relevantes de cada región:


Región anterior: Contiene el núcleo sexualmente dismórfico, que emite somatocrinina (las diferencias de desarrollo entre los sexos se basan en niveles de testosterona in útero), emisión de oxitocina, termo-regulación  regulación de la transpiración, jadeo, ritmos circadianos, sed y hambre.

Región tuberalRegulación de la presión sanguínea, ritmo cardíaco  saciedad, control neuroendocrino, somatocrinina, alimentación, dopamina, sed y hambre.

- Región posterior: Memoria, incremento de la presión sanguínea, dilatación pupilar, escalofríos.

El hipotálamo y el control de la ingesta de alimentos.

La parte extremo lateral del núcleo ventromedial del hipotálamo es responsable por la ingesta de alimentos. La estimulación de esta área puede incrementar la misma, y la lesión bilateral de la misma puede producir un cese total de la ingesta alimenticia.

A su vez, las partes mediales del núcleo tienen un efecto controlador sobre la parte lateral y lesiones a la parte medial del núcleo ventromedial causan polifagia (el aumento anormal de la necesidad de comer) y obesidad en el animal.

El hipotálamo sexualmente dismórfico.

Varios núcleos hipotalámicos son sexualmente dismórficos, es decir, existen claras diferenciaciones estructurales y funcionales entre machos y hembras.

La importancia de estas diferencias se reconoce a través de diferencias funcionales entre ambos sexos. Por ejemplo, los machos de muchas especies prefieren el olor y la apariencia de las hembras por sobre los machos, instrumental en la estimulación de la conducta sexual masculina.

Si el núcleo sexualmente dismórfico es lesionado, esta preferencia disminuye. El patrón de segregación de hormonas de crecimiento también es sexualmente dismórfico, lo que explica por qué en muchas especies el macho suele ser más grande que la hembra.

El hipotálamo procesador de tus peores temores.

La zona medial del hipotálamo es parte de la red que controla los comportamientos motivados, tales como los defensivos. Aquí se regula la expresión de comportamientos defensivos innatos y condicionados.

La exposición a un depredador (por ejemplo, un gato) provoca comportamientos defensivos en ratas de laboratorio (aun cuando el roedor jamas ha sido expuesto previamente a un gato). El núcleo premamilar (parte del hipotálamo) juega un rol importante en la expresión de comportamientos defensivos ante un depredador, demostrado cuando al haber lesiones en el área estos comportamientos cesan (tales como el congelarse o el huir).

“Sham rage” (falsa ira).

El “sham rage” o falsa ira es un comportamiento que incluye morder, arañar, sisear, arquear la espalda, alternando movimientos violentos de los miembros, producido en los experimentos con animales mediante la eliminación de la corteza cerebral.

Tales estudios de ablación realizados en 1928, demostraron que el hipotálamo posterior es importante en la expresión de la ira y la agresión.

Vemos así como lesiones selectivas en diversas áreas del hipotálamo pueden alterar drásticamente la respuesta esperada de ira o temor en animales, e incluso provocar respuestas agresivas (o temerarias) en animales que usualmente no lo son (o no las manifestarían bajo ciertas circunstancias).

Subtipos de agresión: Agresión predatoria versus agresión afectiva.

La estimulación en distintas áreas del hipotálamo provoca una manifestación distintiva de agresión.

En un estudio de estimulación en gatos (Flynn, 1967), la estimulación al área lateral y medial provocó manifestaciones de agresión muy distintas.

La primera causaba la manifestación de una agresión predatoria (orientada a una meta especifica, atrapar y acabar con la presa), mientras que la segunda provocaba una agresión afectiva (un ataque con saña, en el cual el gato parecía disfrutar el provocar daño a su presa).

Lo interesante de este segundo tipo de agresión es que existe un componente aversivo al mismo, es decir, los gatos entrenados intentaban detener el estímulo (casi podríamos decir que lo detectaban como egodistónico).

De esta forma, se definen dos subtipos de agresión:

Agresión predatoria (orientada a una meta, planeada, controlada):

- El sujeto es capaz de ocultar su agresividad.
- El sujeto puede controlar su comportamiento al ser agresivo.
- El sujeto es muy cuidadoso de su propia protección al ser agresivo.
- El sujeto busca beneficiarse por medio de su agresión.
- El sujeto planifica sus actos agresivos.
- El sujeto está orgulloso de ser agresivo.

Agresión afectiva (reactiva, no planeada, incontrolada):

- El sujeto puede dañar su propia propiedad.
- El sujeto puede ser agresivo frente a terceros (incapaz de ocultar su agresividad).
- El sujeto pierde el control frente a terceros.
- El sujeto se expone a daño físico.
- El sujeto pelea con terceros más fuertes que él.
- El sujeto es agresivo sin propósito alguno a su agresividad.
- La agresión no es planeada.
- El sujeto puede mostrar arrepentimiento después de la agresión.

De esta manera concluye la segunda etapa de este viaje a través de la neuroanatomía de las emociones y los invitó a leer el próximo post al respecto, donde les contaré más acerca de lo que aprendí sobre la amígdala. - Izzy

Cómo referirse a las personas con discapacidad intelectual (u otro trastorno mental) y no ofender en el proceso.



Hay dos formas de ofender: a propósito y por desconocimiento. Cuando se ofende a propósito obviamente la intención es causar daño, herir sentimientos y susceptibilidades, pero a veces, con las mejores intenciones, se ofende simplemente por desconocimiento y esto sucede mucho al referirnos a personas que sufren algún tipo de trastorno mental.

Al referirse a aquellas personas que sufren de discapacidad intelectual, durante mis estudios en Psicología muchas veces oí el término "retardado mental" y siempre me pareció chocante. Es decir, francamente "retrasado mental" (terminología utilizada previa al DSM5) suena fuerte, duro, pero por alguna razón, la palabra "retardado" me sonaba aún peor.

Los términos utilizados para esta condición están sujetos a un proceso que en ingles se llama "euphemism treadmill" (¿eufemismo tipo correa caminadora?). Esto significa que cualquier término elegido para esta condición eventualmente será percibido como insultante.

Es importante recordar que las personas no son el trastorno mental que sufren, por lo tanto, una persona con discapacidad intelectual es precisamente eso: persona con discapacidad intelectual. Lo mismo aplica para cualquier trastorno mental, y esto es muy importante para des-estigmatizar a quienes los padecen.

El término diagnóstico discapacidad intelectual es equivalente al diagnóstico CIE-11 (Clasificación Internacional de Enfermedades) trastornos del desarrollo intelectual.

En cuanto al DSM, la edición actual, DSM-5, utiliza el término discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual).

Por lo tanto, podemos referirnos a personas con discapacidad intelectual o personas con trastorno del desarrollo intelectual. Lo importante aquí es recordar que son personas, ¡personas bellas con sentimientos, capacidad y mucho potencial! - Izzy

"La Fortaleza de la Soledad."

¿Por qué será que de vez en cuando se me da por imaginarme lo que pasaría en una sesión de psicoterapia entre Superman y su súper terapeuta? Es que ser el "Hombre de Acero" no debe ser tarea fácil. Imagínense el estrés, la ansiedad, la culpa y responsabilidad con que tiene que lidiar este hombre a diario. Vivir una vida doble no es fácil y si bien Superman no usa una máscara como Batman, definitivamente la máscara está ahí. Una típica sesión podría incluir un intercambio similar a este:

Terapeuta: ¿Te sientes solo?
Superman: ¿Por que lo dice?
Terapeuta: Llamas a tu casa la Fortaleza de la Soledad.
(Superman baja la cabeza y llora.)

"La Fortaleza de la Soledad." ¡Que concepto! Cuando estudiamos Psicología, nos enseñan sobre la psicología de las fábulas y los cuentos de hadas, y es que detrás de ellos hay muchísimo contenido psicológico. Me pregunto cuándo (si es que ya no se está haciendo) empezarán a enseñar la psicología detrás de los cómics y los súper héroes. Superman tiene doble residencia, como Clark Kent tiene su humilde depa de una recámara (me imagino) pero como Superman tiene su propia "Fortaleza de la Soledad", un palacio enorme, árido y solitario en medio del Ártico. No tiene calefacción, no hay aeropuertos ni carreteras cerca, es mas, ni siquiera tiene un silloncito para sentar a las visitas, de ahí su nombre.




Se me ocurrió que la "Fortaleza de la Soledad", al igual que Superman, tiene dos identidades, o mejor dicho, dos formas de interpretar su nombre:

1) "Fortaleza de la Soledad":  Una estructura que representa la soledad, porque si nos ponemos a pensar, Superman debe sentirse tremendamente solo (aún cuando se hace pasar por Clark Kent), el único sobreviviente de su especie, con amigos como Batman (cuando Dr. House parece mejor prospecto para amigo que Batman, sabes que necesitas rodearte de gente distinta), pensando siempre en salvar al mundo, sintiéndose culpable por quienes no pudo salvar, responsable por los que todavía pueden ser salvados, ¡menuda tarea!

2) "Fortaleza de la Soledad":  Un concepto que representa la fuerza que nos puede dar la soledad, porque cuando no te queda más opción que estar solo, lo mejor que puedes hacer es descubrir las fortalezas de la soledad. Y es que la soledad tiene mucho que enseñarnos, fortalezas ocultas que quizás ni siquiera sabíamos que teníamos. Es importante aprender a estar solos y disfrutar nuestra soledad, pero también es importante aprender a hacer conexiones con los demás...




... hasta el más extrovertido de los extrovertidos necesita a veces estar a solas con sus pensamientos y emociones, recargar las baterías  y hasta el más introvertido de los introvertidos necesita a veces rodearse de compañía (tal vez no una fiesta, pero si sentarse a tomar un café con un amigo).

La fortaleza de la soledad es buena, para aprender a sobrevivir cuando nos toca estar solos, para disfrutar de nuestros momentos de soledad y para apreciar esos momentos cuando estamos en compañía de los demás.

Hasta Superman necesita un poco de compañía para no sentirse tan solo, aunque más no sea una hora a la semana con su terapeuta para poder llorar cuando se siente solo y dejar de lado la máscara del "Hombre de Acero" por un ratito... - Izzy

Tool, Jung, sombras y cromosomas II.

La sombra es un complejo inconsciente definido como los aspectos reprimidos y negados de nuestro self. Carl Jung enfatizó la importancia de estar conscientes de nuestra sombra e incorporar su material a nuestra conciencia. De no hacerlo, proyectamos estos aspectos en los demás.

Ahora, no todo lo negado y reprimido son aspectos que consideramos negativos o malos acerca de nosotros mismos, a veces también negamos lo bueno y positivo que hay en nosotros, aunque lo podemos ver en otras personas (¡lo estamos proyectando!).


Nuestras sombras se cruzan, se reconocen y se saludan...
y nosotros ni nos damos por enterados.

Estación dos.

Me resulta imposible continuar elaborando esta serie de posts sin compartir la letra de la canción “Forty Six & 2” de Tool, siento que resonará en cualquiera que se haya atrevido a contemplar su sombra (la gran mayoría nos pasamos la vida negándola, reprimiéndola y proyectándola en los demás) y en quienes no, quizás los motive a atreverse a contemplar, vale la pena el intento…

My shadow's (Mi sombra está)
Shedding skin and (Mudando piel y)
I've been picking (He estado escarbando)
Scabs again. (Costras otra vez)


I'm down (Estoy abajo)
Digging through (Cavando a traves de)
My old muscles (Mis viejos musculos)
Looking for a clue. (Buscando una pista)


I've been crawling on my belly (He estado reptando sobre mi panza)
Clearing out what could've been. (Aclarando lo que pudo haber sido)
I've been wallowing in my own confused (He estado revolcandome en mis propios confusos)
And insecure delusions (E inseguros delirios)

For a piece to cross me over (Por una pieza que me cruce al otro lado)
Or a word to guide me in. (O una palabra que me guie adentro)
I wanna feel the changes coming down. (Quiero sentir los cambios que vienen)
I wanna know what I've been hiding in (Quiero saber que he estado ocultando en)

My shadow. (Mi sombra)
Change is coming through my shadow. (El cambio esta llegando a traves de mi sombra)
My shadow's shedding skin (Mi sombra esta mudando piel)
I've been picking (He estado escarbando)
My scabs again. (Mis costras otra vez)


Lidiamos con la realidad de nuestra sombra de cuatro maneras diferentes: Negación (simplemente negamos o reprimimos su existencia), Proyección (proyectamos aquello inaceptable en nosotros hacia los demás), Integración (aceptamos nuestra sombra como parte de nuestro self) y/o Transmutación (convertimos lo negativo o malo en algo positivo o bueno, a través de la sublimación).

I've been crawling on my belly (He estado reptando sobre mi panza)
Clearing out what could've been. (Aclarando lo que pudo haber sido)
I've been wallowing in my own chaotic (He estado revolcandome en mis propios caoticos)
And insecure delusions. (E inseguros delirios)

I wanna feel the change consume me, (Quiero sentir el cambio consumiendome)
Feel the outside turning in. (Sentir lo externo volviendose hacia adentro)
I wanna feel the metamorphosis and (Quiero sentir la metamorphosis y)
Cleansing I've endured within (Purificacion que soporte dentro de)

My shadow (Mi sombra)
Change is coming. (El cambio viene)
Now is my time. (Ahora es mi tiempo)
Listen to my muscle memory. (Escuchar mi memoria muscular)
Contemplate what I've been clinging to. (Contemplar a lo que me he aferrado)
Forty-six and two ahead of me. (Cuarenta y seis y dos delante de mi)

I choose to live and to (Yo elijo vivir y)
Grow, take and give and to (Crecer, tomar y dar y)
Move, learn and love and to (Moverme, aprender y amar y)
Cry, kill and die and to (Llorar, matar y morir y)
Be paranoid and to (Ser paranoico y)
Lie, hate and fear and to (Mentir, odiar y temer y)
Do what it takes to move through. (Hacer lo necesario para atravesar)

I choose to live and to (Yo elijo vivir y)
Lie, kill and give and to (Mentir, matar y dar y)
Die, learn and love and to (Morir, aprender y amar y)
Do what it takes to step through. (Hacer lo necesario para atravesar)

Ponderamos en la entrada anterior la posibilidad de la existencia de tres niveles de evolución, cada uno de ellos marcados por la aparición de dos cromosomas adicionales. El primer nivel no ve nada fuera de ellos como algo separado de ellos (un solo self, muy parecido a la supuesta incapacidad, según la teoría psicodinámica, del individuo con autismo de comprender que su self esta contenido dentro de sí, una teoría fascinante y hermosa de la cual quizás hable en el futuro).

Son como las células dentro de un cuerpo, conectados a una sola consciencia que se mueve a través de ellos. Una vez más, surgen referencias de tribus aborígenes en Australia y África (¿será que logro constatarlas antes de terminar de escribir este post, llegar al final de este viaje?).

Ya hablamos de nuestro nivel, el segundo, una conciencia en desarmonía (como un instrumento mal afinado, con todo el potencial de producir acordes perfectos si logra afinarse adecuadamente). La hipotética meta de esta hipotética teoría, un tercer nivel donde cada una de nuestras células posee so propia conciencia... si es que logramos integrar la sombra...

See my shadow changing, (Veo mi sombra cambiando)
Stretching up and over me. (Estrechandose hacia arriba y por encima de mi)
Soften this old armor. (Suavizando esta vieja armadura)
Hoping I can clear the way (Esperando poder abrir mi camino)


By stepping through my shadow, (Al atravesar mi sombra)
Coming out the other side. (Salir del otro lado)
Step into the shadow. (Entrar en la sombra)
Forty six and two are just ahead of me. (Cuarenta y seis y dos estan delante de mi)


¿Valió la pena el intento? - Izzy

Fragmentos de estos artículos extraídos de:
Estación uno: “Forty Six & 2 Explanation” - http://www.youtube.com/watch?v=OufK0647p1U
Estación dos: “Forty Six & 2 - Tool” - http://www.youtube.com/watch?v=Tja6_h4lT6A
Estación tres: “The 44 Chromosome Man” -http://genetics.thetech.org/original_news/news124

Tool, Jung, sombras y cromosomas.

Les cuento, me gusta pensar que, si Carl Jung estuviera vivo, disfrutaría inmensamente de la música de la banda de rock Tool. De ahí que tener la oportunidad de escribir un post acerca de una de sus canciones, “Forty Six & 2” (Cuarenta Seis & 2) y ahondar en sus conexiones con la teoría Jungiana, el concepto de la sombra y nuestros cromosomas me resultó totalmente irresistible, la oportunidad perfecta para hablar de psicología y rock n’ roll.

Mi viaje a través de la canción “Forty Six & 2” comprende tres partes, correspondientes a las fuentes principales que consulté, y si bien podría profundizar en mi búsqueda de fuentes, terminaríamos con un artículo (o serie de artículos) más extenso del que me interesaría escribir y del que les interesaría leer, porque no hay nada más feo y pretencioso que querer adornar lo simple con exceso de complicado.

Tool. Banda de rock.

Estación uno.

Esto comenzó casualmente (es decir, pura serendipia, esos accidentes felices a los que llamamos casualidad) porque no estaba buscando conocer una teoría nueva acerca de nuestros cromosomas ni se me había ocurrido la relación de la canción con el concepto Jungiano de la sombra, ¡yo solo quería escuchar “Forty Six & 2” de Tool!

La “teoría” de esta primera etapa de mi viaje aparentemente la debo a Carlos Montero y Gustavo Bolaños, quienes aparecen mencionados en el video cuyo enlace proporciono al final del post. Ante la falta de certeza, daré crédito donde supongo que el crédito es debido. 

La teoría Jungiana se basa en la teoría de Carl Jung de que estamos en constante estado de evolución y nuestros cromosomas evolucionan para que podamos adaptarnos y convertirnos en seres más avanzados. Tal como dicen, es un concepto bastante arriesgado, pero después de todo, Jung era un tipo arriesgado, un rockstar en la época en que todavía no habían inventado a los rockstars.

Carl Jung. Rock star (y psicólogo).

La teoría en si se basa en el libro de Bob Frissel titulado “Nothing in this book is true, but it’s exactly how things are” (Nada en este libro es verdad, pero es exactamente como son las cosas). Les aclaro que no hay fundamento científico detrás de nada de esto, estamos pensando fuera de la caja, darse el permiso de pensar en lo impensable, ¿vale?

El pensamiento básico de Bob es el siguiente: Hay tres niveles de evolución humana, cada nivel tiene su propia forma de conciencia.

El primer nivel corresponde a seres humanos con 44 cromosomas. Estas son tribus primitivas como los aborígenes australianos que no perciben nada fuera de su propio ser. ¿44 cromosomas? Me consta, gracias al libro “S=ex2” de Pere Estupinyá que estoy leyendo, que los seres humanos tenemos 46 cromosomas. No me consta en lo absoluto si esta teoría de aborígenes australianos con 2 cromosomas de menos es real o no, ni sé de dónde sacaron los autores esta información, aunque si me consta que los aborígenes australianos tienen un concepto bastante interesante y diferente acerca de la existencia.

Ellos ven una sola conciencia, sin diferencia entre los diversos organismos. Muy parecido al inconsciente colectivo de Jung, solo que parece más un consciente colectivo, ¿no les suena? 

"¿44? No, señor, la última vez que conté, tenía 46, como todos los demás..."

Luego viene el segundo nivel, aquí estamos nosotros. Aparentemente somos una conciencia muy caótica y desorganizada (bueno, eso no suena particularmente inverosímil) que es básicamente un punto intermedio entre el primer y tercer nivel.

El tercer nivel son 48 cromosomas. 46 y 2, como dice la canción. Este sería el nivel más alto de conciencia.

La razón por la cual no podemos evolucionar, y aquí el tema se torna fascinantemente Jungiano, es debido a algo llamado “la sombra”. La sombra es todo aquello que tememos y detestamos de nosotros mismos (nuestros aspectos negados y/o reprimidos, y por ende proyectados en los demás).

Llegar al tercer nivel es querer movernos hacia adelante espiritual e intelectualmente mientras nuestros cromosomas evolucionan. Esto no es tan simple como parece, porque no es solo una cuestión de sombras, sino también de matemática (y/o geometría), algo que Bob llama “matemática (y/o geometría) sagrada” y un concepto que Tool utiliza profusamente, desde las métricas de las letras de sus canciones, los cambios de tiempo en ellas e incluso la manera en que la batería se posiciona en el estudio de grabación. Si, por eso y mucho más Tool es una banda tan fascinante.

Cromosomas. Hacen bandas de rock, rock stars, psicólogos y
aborígenes australianos, entre otras cosas.

De todas maneras, las “matemáticas sagradas” no son el tema, al menos no en este momento y quizás si en un post futuro, ya que no hay nada más divertido que poder volver a usar a Tool como excusa para escribir un post, ¿o es usar al post de excusa para volver a escribir sobre Tool?

Supuestamente, el movimiento matemático necesario para que la humanidad se mueva hacia el tercer nivel se dio en 1989, pero como es común en estos temas tan metafísicos, por alguna razón… no paso naranja. Me imagino que Bob se decepcionó bastante, ¿Tool? Quién sabe…

Pero, ¿y que pasaría supuestamente cuando desarrolláramos dos cromosomas extras? Dicen los autores que el cambio principal seria una transición hacia una “conciencia unitaria”, es decir, cada célula de nuestro cuerpo tendría su propia conciencia y memoria. ¿Suena loco, no? ¡Apenas podemos arreglárnosla con una sola conciencia y memoria, imagínense lidiar con millones de millones! Aun así, como psicólogo, no puedo negar que como concepto, es súper interesante.

Es que para mí, los cromosomas harían totalmente factible la teoría de Jung acerca del “inconsciente colectivo”, una memoria o conciencia compartida por todos. Pensemos en teorías como la de los “6 grados de separación” (de la que me muero por hablar en algún post futuro), si cada uno de nosotros está separado de cualquier otra persona en el mundo por una cadena de al menos, pero no más, de 6 eslabones, y si nuestros cromosomas, además de transportar un mundo de información genética sobre nuestros antepasados, también transportan su memoria, vivencias, conocimientos, etc., ¿sería imposible o tan improbable que cada uno de nosotros contenga potencialmente al menos una parte de todos los demás?

Así, nosotros, el ser superior que ocupa el cuerpo, haríamos que los millones de diferentes conciencias en nuestro cuerpo trabajasen juntas como una. Hey, la teoría psicodinámica habla de un yo, un ello y un súper yo, y la teoría transaccional habla de una diversidad de posibles estados del ego, básicamente tres: Niño (ello), Adulto (yo) y Padre (súper yo); pero podemos tener varias versiones de cada uno, de ahí a varios millones solo hay… varios millones de pasos, si, pero pasos posibles. - Izzy

Fragmentos de estos artículos extraídos de:
Estación uno: “Forty Six & 2 Explanation” - http://www.youtube.com/watch?v=OufK0647p1U
Estación dos: “Forty Six & 2 - Tool” - http://www.youtube.com/watch?v=Tja6_h4lT6A
Estación tres: “The 44 Chromosome Man” -http://genetics.thetech.org/original_news/news124

¿Perfeccionando el arte de la decepción?


Un estudio de New Northwestern University nos enseña que con un poco de práctica, podemos aprender a decir una mentira que puede ser indistinguible de la verdad.

¿Es esto algo a lo que deberíamos aspirar a aprender? En mi experiencia y la del famoso niño que gritaba “¡Lobo!” (y también la de Pinocho, por supuesto, que nunca puede faltar en un post así), la respuesta es "no".

Las personas generalmente toman más tiempo y cometen más errores al decir mentiras que al decir la verdad, porque tienen dos respuestas conflictivas en sus mentes y están suprimiendo la respuesta honesta, según estudios anteriores.

Los investigadores hallaron que tan solo la instrucción significativamente reducía los tiempos de reacción asociados con las respuestas deceptivas de los participantes. Es por eso que la gente que miente dedica tiempo a elaborar sus mentiras. Mejor ir a terapia y usar ese tiempo en descubrir los beneficios de decir la verdad, o al menos evitar mentir.

Nuestros padres nos “enseñan” a no mentir y a decir siempre la verdad, pero entre lo que se nos enseña superficialmente versus esos mensajes indirectos que recibimos desde pequeños que nos dicen lo contrario (algo asi como “Di siempre la verdad, siempre y cuando esa verdad sea lo que yo quiero escuchar”), creo que para cuando llegamos a adultos nos tienen enredados.

Para complacer y no “herir sentimientos” o “lastimar a los demás”, empezamos a distorsionar nuestras verdades en verdades a medias, a tres cuartos y cuando menos lo pensamos, nos volvimos un solo Pinocho. Si, con las mejores intenciones, pero no menos Pinochos por ello.

Qué mejor oportunidad que el proceso terapéutico para aprender a ser uno mismo, y decir lo que uno quiere decir sin tener que censurarse por lo que los demás desean escuchar. Las demandas y expectativas de los demás son, al fin y al cabo, de los demás, no nuestras. Apropiarse de lo que es propio se siente bien, desenreda y nos ayuda a no confundirnos (y dejar que nos confundan). - Izzy

Fragmentos extraídos del articulo “Deception can be perfected”, publicado por Medical News Today.

Neuroanatomía de las emociones I: El sistema límbico.


El sistema límbico es un sistema complejo de estructuras cerebrales que yace a ambos lados del tálamo, por debajo del cerebro. Incluye el hipocampo, amígdala, núcleo talámico anterior, septo, corteza límbica y fórnix, las cuales apoyan una variedad de funciones incluyendo la emoción, comportamiento, motivación, memoria a largo plazo y el olfato. Parece ser primariamente responsable por nuestra vida emocional y tiene mucho que ver en la formación de los recuerdos (voy a evitar entrar en detalles neuroanatómicos, por lo que los invito a revisar los links relacionados si desean información más específica sobre la morfología y estructura de estos sistemas).

Funciones del sistema límbico.

El sistema límbico es donde las estructuras subcorticales se encuentran con la corteza cerebral. El sistema límbico opera influyendo sobre el sistema endocrino y el sistema nervioso autónomo. Esta altamente interconectado al centro de placer del cerebro y las respuestas de este se encuentran fuertemente moduladas por proyecciones dopaminérgicas del sistema límbico. El sistema límbico también incluye los ganglios basales, que dirigen los movimientos voluntarios.

Evolución del sistema límbico: Bienvenidos al cerebro triúnico.

Como parte de su teoría del cerebro triúnico, el médico y neurocientífico Paul D. MacLean hipotetizó que el sistema límbico es más antiguo que otras partes del cerebro, desarrollándose para manejar el circuito de lucha o fuga (el instinto al cual debemos la ansiedad y el estrés).

De esta forma, el cerebro humano adquirió tres componentes que aparecieron progresivamente, superponiéndose:

1 - El cerebro primitivo (reptiliano): Compuesto por las estructuras del tallo cerebral. Corresponde al cerebro de los reptiles. MacLean propuso que éste era responsable por los comportamientos instintivos involucrados en la agresión, dominancia, territorialidad y despliegues ritualísticos.

2 - El cerebro intermedio (mamífero antiguo): Compuesto por las estructuras del sistema límbico. Corresponde al cerebro de los mamíferos inferiores. MacLean mantuvo que éste era responsable por la motivación y emoción involucradas en la alimentación y en el comportamiento reproductivo y parental.

3 - El cerebro superior o racional (mamífero moderno): Comprende la casi totalidad de los hemisferios cerebrales (formados por neocorteza) y algunos grupos neuronales subcorticales. Corresponde al cerebro de los mamíferos superiores, incluyendo a los primates y a los seres humanos. MacLean indica que éste confiere la habilidad para el lenguaje, abstracción, planificación y percepción.

De acuerdo con MacLean, son tres computadoras biológicas que a pesar de estar interconectadas entre sí, aun retienen sus “peculiares tipos de inteligencia, subjetividad, sentido del tiempo y del espacio, memoria, movilidad y funciones menos específicas”.

Paul D. MacLean desarrolló la intrigante teoría del “cerebro triúnico” para explicar su evolución y a la vez, intentar reconciliar el comportamiento racional humano con su lado más primal y violento.

El modelo triúnico continua captando el interés debido a su simplicidad; su teoría reconoce tres períodos evolutivos importantes en el desarrollo del cerebro caracterizados por las maneras distintivas de solucionar los desafíos adaptativos. - Izzy

Fragmentos extraídos del Seminario “Neuroanatomía de las emociones”, dictado por el Dr. Ricardo M. Vela.

El arte (y la ciencia) del coqueteo.


Coquetear es todo un arte, o toda una ciencia… ¿o quizás un poco de ambos? Según el Dr. Gary Lewandowski, coqueteamos con un propósito en mente: estimular el interés sexual. Eso no significa que no podamos coquetear por otras razones. Una persona puede coquetear para pasar el rato, sentir cercanía con otro(a), para demostrarse que todavía puede hacerlo o simplemente por diversión.

Nuestras motivaciones para coquetear varían según el género. El coqueteo de los hombres está más motivado por el sexo, mientras que el de las mujeres, por diversión o búsqueda de cercanía con otra persona. 

Nuestra autoestima también afecta la manera en que abordamos el coqueteo:

- Cuando el riesgo de rechazo es alto, los hombres con autoestima alta usan técnicas más directas que aquellos con autoestima baja. Estos últimos se muestras más osados y usan abordajes más obvios que los hombres con autoestima alta cuando su blanco está claramente interesado y el riesgo de rechazo es bajo.

- Cuando el riesgo de rechazo es bajo para las mujeres, estas son más directas, indistintamente de su autoestima. 

Si bien la sutileza (y por ende la ambigüedad) a la hora de coquetear protege la autoestima de quien coquetea, ser directos es la mejor estrategia para evitar mensajes y señales equivocadas. Y es que uno de los beneficios del coqueteo directo, especialmente para quien lo recibe, es que son más claros y fáciles de interpretar (es decir, ¡se va a lo que se va!).

¿Qué tan buenos somos percibiendo el coqueteo? En un estudio diseñado para medir esto, 25% de los participantes coquetearon durante sus interacciones con una persona extraña. Sin embargo, los participantes lo percibieron solo el 28% de las veces, con los hombres percibiendo más eficazmente el coqueteo femenino (36%) que las mujeres detectando el masculino (18%). Los participantes eran mejores dando de cuenta cuando su pareja no estaba coqueteando, acertando el 84% de las veces.

Y si vemos a dos personas conversando, ¿somos capaces de darnos cuenta si hay un coqueteo entre ellos? Un estudio encontró que los observadores que simplemente miraban la interacción fueron aún menos precisos en identificar el coqueteo que aquellos que estaban realmente involucrados en el mismo. Los varones fueron más precisos en el reconocimiento de que las mujeres coqueteaban, pero los hombres en general tienden a sobrestimar el interés de las mujeres, dándoles más de una oportunidad de estar correctos cuando las mujeres en realidad si estaban coqueteando.

Ya saben, sin importar que sean expertos en el arte de la seducción, el cortejo y el coqueteo, o se hagan un ocho cada vez que tratan de invitar a salir a esa chica o chico que les roba la calma, quizás lo mejor sea simplemente ser uno mismo y dar ese primer paso, aunque sea uno chiquito. No se ustedes, pero a mí me gusta pensar que si la otra persona sabe que hay interés y está interesada, se va a encargar de dar el siguiente… y así, entre pequeños pasos, nacen grandes amores. Al menos en un mundo perfecto. - Izzy


Fragmentos extraídos del articulo “A Flirter’s Dilemma: Subtlety vs. Success”, por el Dr. Gary Lewandowski.

¿Cómo se expresa el apego desorganizado en los niños?


Una infancia con déficits o conflictos con nuestros cuidadores primarios es un predictor importante de dónde nos va a encontrar parados el presente en el continuo de la salud y la disfunción. Por eso me parece tan importante conocer y entender nuestra historia de vida, particularmente nuestro patrón de apego, aprendido de nuestros cuidadores primarios y repetido a lo largo de nuestra vida en cada una de nuestras interacciones con los demás.

Lo veo en cada paciente que me comparte frases como: “Me estoy convirtiendo en mi padre…” o “No quiero hacerle a mis hijos lo mismo que hizo mi mamá conmigo…” Si no conocemos bien nuestra historia, estamos destinados a repetirla.

Según la Dra. Lisa Firestone, todos nacimos con el instinto innato de buscar el cuidado, la protección y seguridad de parte de nuestros padres o cuidadores primarios. Necesitamos de ellos, y tristemente, esto es válido tanto si nos tocaron padres buenos (o suficientemente buenos) o padres malos (o no tan buenos), negligentes, abusivos, ausentes, disfuncionales o simplemente unos con tantos traumas propios sin resolver que carecían de los recursos emocionales necesarios para cumplir con su tarea.

Cuando el comportamiento de nuestros cuidadores primarios es impredecible, atemorizante, negligente, peligroso, caótico, etc., se conjugan los elementos necesarios para que resulte un patrón de apego desorganizado. Es simple, tan solo traten de imaginar a un niño indefenso tratando de obtener seguridad, protección y cuidado de parte de cuidadores que no son aptos para ello.

¿Cómo expresan el apego desorganizado los niños?

Imaginemos una habitación con dos niños y sus cuidadores primarios. Uno de los niños, llamémosle Fabián, tiene una relación de apego seguro con sus padres. El otro, una niña de nombre Fabiola, ha desarrollado un patrón de apego desorganizado con sus cuidadores.

Ambos cuidadores abandonan la habitación y dejan solos a los niños. Ambos se muestran terriblemente molestos por la ausencia de sus cuidadores. Lloran, patalean, se revuelcan por el piso, patean los juguetes que hay a su alrededor, están inconsolables. 

Al rato, ambos cuidadores regresan. Fabián, aun molesto, corre a los brazos de su madre, en busca de confort y apapachos. Tras recibirlos, se calma y minutos más tarde, está jugando tranquilamente, como si nada hubiese pasado.

La reacción de Fabiola es diferente. Ella tiene sentimientos encontrados acerca de la reunión. Corre a los brazos de su padre, pero en cuestión de segundos forcejea brevemente con este y se aleja corriendo hasta llegar al rincón de la habitación, donde se hace una bolita.

Si, su primer impulso fue el de correr hacia su cuidador primario en busca de confort, pero no tardo mucho en recordar el temor que provoca estar cerca de él. ¡Qué sentimientos tan contradictorios! ¿Cómo lidia con ellos una peque indefensa como Fabiola? Como cualquier otro niño en su situación, formando un patrón de apego desorganizado con sus cuidadores primarios.

Lo que Fabiola ignora es que este primer patrón de relación con sus cuidadores primarios será la base para todas sus relaciones futuras, desde sus amiguitos y maestros en el colegio, hasta sus superiores en el trabajo, su pareja y, no sorprendentemente, sus propios hijos. 

Las perdidas, ausencias y traumas de la infancia, así como los patrones de apego aprendidos y adquiridos, se perpetuán a lo largo de nuestra vida como un ciclo vicioso hasta que decidimos hacer algo para cambiar la historia o guion de nuestra propia existencia. 

Si se sintieron identificados con Fabiola, y les gustaría aprender patrones más sanos para relacionarse con ustedes mismos y con los demás (porque el amor empieza por casa), los invito a hacer el ejercicio de iniciar un proceso de desarrollo individual y crecimiento personal, ¡de seguro aprenden mucho sobre sus fortalezas y recursos ocultos que les serán de mucha ayuda en su presente y en su futuro, y les ayudará a entender mejor (y a hacer las paces con) su pasado. ¡Estén bien! – Izzy

Fragmentos extraídos del artículo “Disorganized Attachment” por la Dra. Lisa Firestone.

Factores que protegen o exponen a la mujer a situaciones de violencia.


Hace algunos años, mientras elaboraba mi tesis de maestría sobre trauma y mujeres víctimas de violencia doméstica, descubrí que existen diversos factores personales, familiares y sociales que pueden proteger a la mujer de la violencia o ponerla en situación de mayor riesgo. Adoptando un enfoque “ecológico”, se pueden abarcar diversos factores en diferentes niveles y distintos contextos de la vida de una mujer, a saber:

Factores individuales: Comprenden el nivel educativo de la mujer, su autonomía financiera, el historial de victimización anterior, el nivel de potenciación de su capacidad (empoderamiento) y apoyo social, y si ha habido un historial de violencia en su familia cuando era niña.

Factores relacionados con la pareja: Abarcan el nivel de comunicación del hombre con su mujer, el consumo de alcohol y drogas, su situación laboral, si ha presenciado actos de violencia entre sus padres cuando era niño y si es agresivo físicamente con otros hombres.

Factores relacionados con el contexto social inmediato: Comprenden el grado de desigualdad económica entre hombres y mujeres, los niveles de movilidad y autonomía de la mujer, las actitudes hacia los papeles asignados a cada sexo y la violencia contra la mujer, la intervención de los familiares más cercanos, vecinos y amigos en los incidentes de violencia doméstica, el porcentaje de agresiones y delitos entre hombres, así como la evaluación del capital social.

Influencia que factores socio-demográficos tales como la edad, la situación de la pareja y la educación ejercen sobre la prevalencia del maltrato.

Edad: Según datos de la OMS, las mujeres más jóvenes, sobre todo con edades comprendidas entre 15 y 19 años, tienen más riesgo de ser objeto de violencia física o sexual, o ambas, infligida por su pareja. Este patrón puede reflejar, en parte, el hecho de que los hombres más jóvenes suelen ser más violentos que los mayores y de que la violencia suele empezar temprano en muchas relaciones. En algunos entornos, es posible que un mayor número de mujeres jóvenes viviera con su pareja sin estar casada, y estas mujeres, por lo general, presentan mayores riesgos de ser víctimas de violencia. También en algunos entornos, las mujeres mayores tienen un estatus social más alto que las jóvenes, y, por ende, pueden ser menos vulnerables a la violencia.

Estado de la relación: Las mujeres separadas o divorciadas usualmente son víctimas de muchos más actos de violencia infligida por sus parejas a lo largo de su vida que las mujeres casadas. También se dan más casos de violencia infligida por la pareja entre las mujeres que cohabitan (es decir, que viven con un hombre) sin estar casadas. Se producen más casos de violencia entre las mujeres separadas o divorciadas, lo que implica que, en algunos casos, la violencia puede persistir incluso después de la separación.

Educación: Hace algunos años atrás, la OMS realizo un estudio multipaís sobre salud de la mujer y violencia domestica, en el que se comprobó que, en muchos entornos, cuanto mayor era el nivel educativo menor era el número de casos de violencia. Se observó que el efecto protector de la educación parece empezar cuando la mujer cursa estudios más allá de la escuela secundaria. Puede ser que las mujeres con un mayor nivel educativo tengan más posibilidades de elegir a su pareja y mayor capacidad para elegir entre casarse o no, y sean capaces de negociar mayor autonomía y control de los recursos dentro del matrimonio. - Izzy

Extraído de: “Investigación pre-experimental acerca del efecto del Programa de Recuperación Breve (PRB) para Sobrevivientes de Trauma de la Dra. Edna B. Foa y el Dr. David S. Riggs en el tratamiento ambulatorio a mujeres víctimas de violencia atendidas en el Centro para el Desarrollo de la Mujer (CEDEM); Autor: Ezequiel Meilij.

¿Una crisis de la edad media para cada década de tu vida?


Yo no sé si a ustedes les pasa, pero pareciera que la famosa “crisis de la edad media” se ha convertido en una serie de crisis que nos dan por décadas, y cada vez que cambiamos (o nos acercamos a cambiar) de digito decimal en nuestra edad, nos entra la crisis, en parte por las demandas y expectativas que nos hemos impuesto, en parte por las que nos impone la sociedad y el entorno. 

El cuento ahora es que los 30 son los nuevos 20, los 40 los nuevos 30 y los 50 los nuevos 40, como si vivir una década desfasada fuera la solución para sentirnos a gusto con nuestra edad y nuestro momento en la etapa particular de nuestra vida en la que nos encontremos cuando la dichosa crisis nos sale al paso.

Se supone que tienes que lograr no sé cuantos hitos, metas y objetivos antes de llegar a los treinta, ni les cuento si están llegando a los cuarenta y todavía tienen asignaturas pendientes en su lista de “cosas que debí lograr antes de los 30… ¡y de los 20!”. Con tanta presión impuesta y autoimpuesta, ¿¡quien no se deprime!?

A la consulta llegan muchas personas atravesando estas crisis, con sus sumas y sus restas, y por supuesto que puedo empatizar, me ha tocado estar ahí, me toca estar ahí y me tocará estar ahí en la medida que el reloj sigue avanzando y las décadas se acumulan y uno escucha esa canción que tanto le gusta en la radio y se percata de que ya pasaron veintitantos años desde que la escucharon por primera vez siendo adolescentes.

Leyendo un artículo de Garrett Johnson al respecto, me tope con una infografía muy interesante, de la que extraje algunos puntos que me llamaron la atención, para compartir con ustedes:

- Quienes hacen lo que aman y realizan sus sueños son menos propensos a sufrir una crisis de edad media.

- Quienes ponen la mayor parte de sus esfuerzos en cuidar a los demás y muy poco en sus propios intereses son más propensos a sufrir una crisis de edad media.

- En los hombres, la edad promedio para la crisis de la edad media es a los 43, con una duración promedio de 3 a 10 años. Las razones más comunes son el temor a envejecer, a no realizar los sueños, a perder el atractivo, a la enfermedad y a la muerte. 

- En las mujeres, la edad promedio para la crisis de la edad media es a los 44, con una duración promedio de 2 a 5 años. Las razones más comunes son la ausencia repentina de los hijos, cambios en el estilo de vida que permiten más oportunidades, la menopausia, cambios biológicos y psicológicos y el cuestionamiento de haber o no vivido a la altura de su potencial. 

- Eres susceptible de experimentar una crisis de la edad media si estas inusualmente preocupado por tu salud, repentinamente quieres cambiar tu físico (particularmente por medio de la cirugía estética), quieres hacer cosas para sentirte joven, repentinamente sientes que tienes que vivir cada momento al 100%, te encuentras preguntándote “¿esto es lo mejor/más interesante que se va a poner mi vida?”

Sea como sea, podemos ver estas crisis como algo negativo o como algo positivo, y es que en verdad son un poco de ambos. En la medida que subimos la colina de la vida, ganamos y perdemos, sumamos y restamos, y tenemos la increíble oportunidad de hacer balance a nuestra existencia, corregir el rumbo, aprender de lo bueno y lo malo, y apreciar en su justa medida lo que fue y ya no será y lo que está por venir aun. Alguien dijo por ahí que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y nadie sabe lo que de lo que se estaba perdiendo hasta que llega lo nuevo. Bueno, las crisis de la edad media para cada década de nuestra vida sirven para recordárnoslo. - Izzy 


Fragmentos extraídos del artículo “How 30 Year Olds Should Handle A Mid-Life Crisis”, por Garrett Johnson.